El emprendimiento se ha convertido en una de las principales alternativas para generar ingresos en El Salvador. Sin embargo, el aumento de nuevos negocios también refleja las dificultades que enfrentan muchas personas para acceder a un empleo formal y estable.
El Informe Nacional El Salvador 2025-2026 del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) señala que el 42 % de los adultos entre 18 y 64 años participa en alguna actividad emprendedora.
La cifra representa uno de los niveles más altos registrados desde 2012. Ese año, el indicador se ubicó en 24.7 %. Para 2019 había subido al 27.9 %.
El crecimiento muestra que cada vez más salvadoreños buscan generar sus propios ingresos. No obstante, el fenómeno también plantea una pregunta: ¿cuántos de estos negocios tienen posibilidades reales de crecer?
El autoempleo impulsa el emprendimiento
Los datos del GEM muestran que una parte importante de los emprendimientos está vinculada directamente con el autoempleo.
Entre los negocios que se encuentran en una etapa temprana, el 66 % de sus propietarios se considera autoempleado. En los emprendimientos establecidos, la proporción llega al 79 %.
Esto revela que emprender no siempre significa crear una empresa con varios trabajadores o con planes de expansión.
Para muchos salvadoreños, significa crear una fuente propia de ingresos.
La situación está relacionada con las condiciones del mercado laboral. Cuando una persona no encuentra un empleo formal con ingresos suficientes, iniciar un pequeño negocio puede convertirse en una alternativa para sostener el hogar.
La mayoría de emprendedores pertenece a hogares de bajos ingresos
El nivel de ingresos de los hogares también ayuda a explicar este comportamiento.
Según el informe, alrededor del 95 % de los emprendedores pertenece a hogares con ingresos anuales inferiores a $11,000.
Este dato muestra que el emprendimiento cumple una función económica importante para sectores con recursos limitados.
En estos casos, iniciar un negocio puede ser una respuesta ante la necesidad de generar dinero de manera inmediata.
Por ello, el crecimiento del emprendimiento debe analizarse con cuidado. Más personas emprendiendo no significa necesariamente que existan más empresas productivas y capaces de generar empleo.
No todos emprenden por la misma razón
El GEM identifica dos grandes motivaciones detrás del emprendimiento en El Salvador: la necesidad y la oportunidad.
El emprendimiento por necesidad aparece cuando una persona busca una fuente de ingresos ante la falta de alternativas laborales.
El emprendimiento por oportunidad, en cambio, surge cuando alguien identifica una demanda o un espacio que puede aprovechar comercialmente.
La diferencia es importante porque cada tipo de negocio necesita herramientas distintas para crecer.
Un pequeño negocio creado para cubrir los gastos diarios puede requerir financiamiento básico y capacitación administrativa.
Una empresa con potencial de expansión puede necesitar inversión, acceso a nuevos mercados, tecnología y formación especializada.
El reto está en hacer crecer los negocios
El elevado porcentaje de emprendimiento representa una oportunidad para la economía salvadoreña. Pero también plantea desafíos.
El principal reto es lograr que más negocios puedan superar la etapa inicial y convertirse en empresas sostenibles.
Para conseguirlo, las políticas de apoyo deberían enfocarse en cuatro áreas.
Primero, financiamiento. Los emprendedores necesitan opciones de crédito adecuadas a la realidad de los pequeños negocios.
Segundo, capacitación. La formación en costos, administración, ventas y herramientas digitales puede mejorar la gestión de las empresas.
Tercero, acceso a mercados. Los pequeños negocios necesitan oportunidades para vender sus productos y servicios a empresas más grandes y a nuevos clientes.
Cuarto, formalización. Facilitar los procesos para que un negocio pueda incorporarse a la economía formal puede abrirle acceso a financiamiento, proveedores y nuevos mercados.
Convertir el autoempleo en crecimiento económico
El 42 % de participación emprendedora confirma que existe una fuerte cultura de generación de ingresos por cuenta propia en El Salvador.
El desafío ahora es conseguir que esa actividad produzca mejores resultados.
El objetivo no debería ser únicamente aumentar el número de personas que emprenden. También debe ser mejorar la productividad de sus negocios, elevar sus ingresos y facilitar la creación de empleos.
El emprendimiento puede ser una herramienta para dinamizar la economía. Para lograrlo, los pequeños negocios necesitan pasar de la supervivencia a la consolidación.
Ese será uno de los principales retos para aprovechar el potencial emprendedor que muestran las cifras del GEM.

