La Asamblea Legislativa aprobó la creación de la denominada “Quincena 25”, un nuevo beneficio laboral que introduce un ingreso adicional para los trabajadores formales en El Salvador, con el objetivo de fortalecer la economía familiar y atender uno de los períodos más complejos del año en términos financieros: el mes de enero.
La medida, presentada por el gobierno ante el pleno legislativo, fue calificada como el primer beneficio laboral aprobado en décadas que no está ligado a aumentos al salario mínimo, sino a un pago extraordinario que se suma al salario regular del trabajador, sin modificar la estructura de remuneración existente.
La Quincena 25 consiste en un pago adicional equivalente a una quincena, que no sustituye las quincenas ordinarias, sino que se entrega como un ingreso extra. Uno de los elementos centrales de la ley es su tratamiento especial desde el punto de vista fiscal y laboral, ya que este beneficio está exento de deducciones. Esto significa que no se le aplicará descuento por Impuesto sobre la Renta, ISSS ni AFP, tampoco podrá ser embargado, y se entregará de forma íntegra al trabajador, incrementando directamente su ingreso disponible.
Desde la óptica económica, esta característica busca maximizar el impacto del beneficio en el consumo y en la capacidad de pago de los hogares, al garantizar que el monto recibido no se vea reducido por cargas tributarias o previsionales.

En cuanto a su aplicación, la nueva ley establece que la Quincena 25 se incorporará sin alterar el salario base ni otras prestaciones laborales, por lo que las empresas deberán mantener el pago regular de su planilla y, adicionalmente, cumplir con este nuevo beneficio conforme a lo que disponga la normativa. Para los empresarios y comerciantes, esto representa un ajuste en la planificación de costos laborales, aunque el Ejecutivo sostiene que el efecto positivo en la liquidez de los trabajadores puede traducirse en mayor dinamismo del consumo interno.
El hecho de que el beneficio se concentre en enero responde a una lógica económica ampliamente observada en los hogares salvadoreños. Según explicó el presidente Bukele, muchas personas reciben de forma anticipada la quincena de finales de diciembre junto con el aguinaldo, lo que genera un mayor nivel de gasto durante las fiestas de fin de año. Como consecuencia, enero suele ser un mes marcado por la falta de liquidez para cubrir compromisos básicos. La Quincena 25 busca corregir ese desequilibrio, proporcionando recursos adicionales en el inicio del año.
Con esta ley, el Gobierno apunta a reforzar el ingreso real de los trabajadores, aliviar la presión financiera de las familias y estimular la actividad económica en el primer mes del año, posicionando a la Quincena 25 como un nuevo instrumento de apoyo al poder adquisitivo y a la estabilidad económica de los hogares salvadoreños.


