El comercio aéreo salvadoreño cerró 2025 con un comportamiento desigual: mientras las exportaciones disminuyeron, las importaciones mostraron un crecimiento significativo, según los datos divulgados por la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA).
Las estadísticas oficiales revelan que las exportaciones por vía aérea en el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez totalizaron 17.3 millones de kilogramos al cierre de 2025, lo que representa una caída del 8.2 % respecto a los 18.8 millones de kilogramos reportados en 2024. La tendencia se mantuvo positiva durante la mayor parte del año, con un aumento interanual de 2.4 % hasta septiembre; sin embargo, a partir de octubre comenzó a registrarse una contracción que persistió hasta finalizar el año.
El descenso de las exportaciones en el último trimestre se evidenció en octubre, con una reducción del 1.2 %, después de que se hubieran movilizado 14.6 millones de kilogramos hacia otros mercados. La caída final refleja un retroceso en la competitividad aérea salvadoreña en comparación con el año anterior.

En contraste, las importaciones aéreas registraron un aumento interanual de 31.7 %, pasando de 17.03 millones de kilogramos en 2024 a 22.4 millones en 2025, lo que significó un incremento de más de 5.4 millones de kilogramos. Con esto, la movilización total de mercancía aérea —sumando exportaciones e importaciones— alcanzó los 39.7 millones de kilogramos, un 10.7 % más que en 2024.
Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), destacó en diciembre que un mayor nivel de conectividad aérea fortalece tanto el turismo como las oportunidades de exportación. Además, recordó que cerca del 30 % de la carga aérea del país se transporta en la bodega de los vuelos de pasajeros, y que el cumplimiento de normas internacionales agiliza los procesos y facilita el movimiento de mercancías.
El panorama de 2025 refleja que, aunque El Salvador logra expandir sus importaciones y mantener un comercio activo, los exportadores enfrentan desafíos para sostener el ritmo de crecimiento de años anteriores, evidenciando la necesidad de fortalecer la logística y la competitividad aérea en el país.


