La Dirección de Energía, Hidrocarburos y Minas informó este lunes una nueva actualización en los precios de referencia de los combustibles que regirán del 17 de febrero al 2 de marzo, con movimientos mixtos que tendrán implicaciones directas en la estructura de costos de transporte y distribución en El Salvador.
De acuerdo con la entidad, la gasolina superior experimentará una reducción de tres centavos por galón en la próxima quincena, mientras que el diésel registrará un incremento de al menos dos centavos. La gasolina regular, por su parte, mantendrá sin cambios sus precios actuales.
Nuevos precios por zona
Los valores de referencia, que aplican de manera uniforme en variación para las tres zonas del país, quedan establecidos de la siguiente manera:
- Gasolina superior: $3.77 en la zona central, $3.78 en occidente y $3.81 en oriente.
- Gasolina regular: $3.54 en la zona central, $3.55 en occidente y $3.58 en oriente.
- Diésel: $3.46 en la zona central, $3.47 en occidente y $3.51 en oriente.
El ajuste ocurre en un contexto de alta sensibilidad para el sector empresarial, particularmente para las industrias de transporte, logística y comercio, donde el diésel representa un insumo clave en la cadena de suministro.
Impacto económico y dependencia externa
Aunque en esta ocasión la autoridad no detalló las razones técnicas detrás de la variación, el comportamiento de los combustibles en el país está estrechamente vinculado a los precios internacionales del crudo y sus derivados.
El Salvador no es productor de petróleo y depende principalmente de las importaciones, siendo Estados Unidos su principal proveedor. Esta dependencia expone al mercado local a factores externos como fluctuaciones en la cotización internacional, decisiones de política energética y condiciones logísticas globales.
Según cifras del Banco Central de Reserva, en 2025 el país importó más de $2,338 millones en petróleo y derivados, lo que confirma el peso estratégico de los hidrocarburos en la balanza comercial y en la estabilidad de precios internos.
Señales para el sector productivo
La baja en la gasolina superior podría generar un alivio marginal para consumidores individuales y ciertos segmentos corporativos; sin embargo, el aumento en el diésel tiene un efecto más amplio en la economía real debido a su uso intensivo en transporte de carga y maquinaria pesada.
En términos macroeconómicos, las variaciones moderadas contribuyen a mantener relativa estabilidad en la inflación energética, aunque cualquier tendencia sostenida al alza podría trasladarse a precios finales de bienes y servicios.
El monitoreo de los precios internacionales y del comportamiento del mercado estadounidense seguirá siendo determinante para anticipar la trayectoria de los combustibles en las próximas semanas.


