Las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrentan nuevas exigencias para mantener sus relaciones comerciales. Las grandes compañías solicitan cada vez más información sobre sostenibilidad y cambio climático a sus proveedores.
Aunque las pymes no están obligadas a aplicar las normas internacionales NIIF S1 y S2, pueden recibir solicitudes de información de sus clientes. Entre los datos requeridos figuran el consumo de energía, las emisiones contaminantes y el manejo de residuos.
También pueden solicitar información sobre las condiciones laborales y los riesgos relacionados con el clima. Estos datos ayudan a las grandes empresas a evaluar sus cadenas de suministro y cumplir con las exigencias de inversionistas y entidades financieras.
Gustavo Arias, socio de Auditoría y Assurance de Deloitte, considera que esta tendencia representa una oportunidad para las pequeñas empresas. Según explicó, adoptar prácticas de sostenibilidad puede darles una ventaja frente a otros proveedores.
Además, el interés por estos temas crece entre las grandes compañías. El informe 2025 C-suite Sustainability Report de Deloitte, basado en una encuesta a más de 2,100 ejecutivos de 27 países, ubica la sostenibilidad entre las tres principales prioridades empresariales. Las otras son la adopción tecnológica y la inteligencia artificial.
El estudio también señala que el aumento de ingresos es uno de los beneficios más frecuentes de las iniciativas de sostenibilidad.
¿Cómo pueden prepararse las pymes?
Deloitte recomienda comenzar con un diagnóstico para identificar los riesgos ambientales y las necesidades de información de cada negocio. Este análisis permite conocer qué datos solicitan los clientes y qué aspectos necesitan mejorar.
Asimismo, las empresas pueden establecer responsables para recopilar información y crear mecanismos que permitan respaldar cada dato. De esta manera, estarán mejor preparadas para responder a futuras solicitudes.
Arias sostiene que las pymes no necesitan elaborar grandes informes desde el inicio. Lo importante es avanzar paso a paso y contar con información confiable.
Por tanto, la sostenibilidad puede convertirse en una ventaja comercial. Las pymes que se anticipen a estas exigencias tendrán mejores herramientas para conservar clientes, acceder a nuevos mercados y fortalecer su participación en las cadenas de suministro.



