La inflación en El Salvador experimentó un repunte en febrero pasado, alcanzando 1.17 %, la cifra más alta desde agosto de 2024, según datos oficiales del Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR). Este aumento representa un incremento de 0.52 puntos porcentuales frente al 0.65 % registrado en enero de 2026, reflejando un encarecimiento notable en productos y servicios clave para los hogares salvadoreños.
El BCR atribuye este comportamiento principalmente al alza en la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyo índice pasó de 0.89 % en enero a 1.38 % en febrero, un factor determinante para el presupuesto familiar. Además, los precios relacionados con alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles subieron de 1.16 % a 1.34 %. La salud también mostró un aumento de 0.15 %, situándose en 2.41 %.
Entre los rubros más sensibles, restaurantes y hoteles se mantuvieron con la inflación más alta, en 3.96 %, mientras que la categoría de bienes y servicios diversos subió de 1.05 % a 1.66 %.
El BCR destaca que este repunte aún no refleja el impacto del reciente conflicto en Irán, que ha provocado un alza internacional en los precios del petróleo, con el barril WTI superando los $80, un indicador clave para los combustibles en El Salvador.
Rubros en deflación y tendencias de consumo
Algunos sectores continúan mostrando deflación: muebles y artículos para el hogar se ubican en 0.17 %, prendas de vestir y calzado en -0.34 %, y transporte en -0.92 %. Por su parte, comunicaciones e infraestructura recreativa y cultural registraron incrementos moderados de 0.53 % y 0.46 %, respectivamente.
En contraste, el BCR informó que bebidas alcohólicas y tabaco desaceleraron su inflación de 3.44 % a 2.55 %, mientras que educación se mantuvo estable en 0.46 %. Este panorama sugiere que, aunque algunos sectores siguen estables, la economía salvadoreña enfrenta presiones inflacionarias que podrían afectar la canasta básica y los gastos de consumo en los próximos meses.


