La transformación digital dejó de ser una promesa para convertirse en el eje estratégico de la banca en El Salvador. En 2025, las transferencias realizadas a través de banca móvil crecieron 32%, lo que representó 198 millones de transacciones adicionales frente a 2024, de acuerdo con la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA).
El dato confirma un cambio estructural en los hábitos financieros de los salvadoreños y en la forma en que las instituciones diseñan sus modelos de atención, inversión tecnológica y experiencia de cliente.

Más usuarios digitales y menos transacciones en ventanilla
La gremial, que integra a 13 bancos del sistema, reporta que actualmente existen más de 1.5 millones de clientes activos tanto en banca en línea como en banca móvil. El crecimiento no solo responde a una mayor adopción tecnológica, sino a una estrategia deliberada del sector para migrar operaciones tradicionales hacia canales digitales.
Desde el sector privado, los principales bancos del país coinciden en que la digitalización ya impacta directamente en su estructura operativa.
El presidente Ejecutivo de Banco Promerica El Salvador, Lázaro Figueroa, afirmó que más del 50% de las cuentas de ahorro de la institución son digitales y que la adopción tecnológica creció 50% en 2025, con una aceleración sostenida en operaciones como transferencias, pago de servicios y solicitudes de financiamiento 100% en línea.
Por su parte, el presidente de BAC El Salvador, Fernando González, explicó que la digitalización está redefiniendo el rol de las sucursales físicas. Si en 2023 el 45% de las transacciones se realizaban en caja, en 2024 ese porcentaje se redujo al 30%. Las agencias evolucionan hacia “centros de experiencia” y vinculación comercial, mientras las operaciones cotidianas migran a plataformas digitales.
Inclusión financiera y nuevos patrones de pago
Los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, presentada por el Banco Central de Reserva (BCR), respaldan esta tendencia.
Según el estudio, cuando se consultó a los salvadoreños dónde pagan sus facturas de servicios, el 8.2% respondió que utiliza banca electrónica y el 10.9% aplicaciones de banca móvil. En las operaciones cotidianas, un 16.1% afirmó usar banca móvil y el mismo porcentaje banca en línea.
Aunque los canales presenciales aún mantienen relevancia, el crecimiento digital evidencia un proceso de transición que impacta directamente en la eficiencia operativa del sistema financiero.
Créditos digitales y expansión de puntos de atención
La digitalización también avanza en el segmento crediticio. Bancoagrícola reportó 750,000 clientes digitales activos al cierre del año pasado, mientras que los créditos otorgados por canales digitales alcanzaron los $105.5 millones, un 12% más que en 2024.
Paralelamente, la infraestructura de acceso financiero continúa expandiéndose. Según ABANSA, los bancos incrementaron en 18.2% sus puntos de atención mediante corresponsales no bancarios, que suman 8,900 establecimientos. Asimismo, los terminales de punto de venta (POS) alcanzaron 156,000 unidades, un crecimiento interanual de 10.9%.
Un nuevo modelo bancario en consolidación
El crecimiento de las transacciones móviles y la expansión de la infraestructura digital no solo reflejan mayor comodidad para el usuario. También implican reducción de costos operativos, mayor trazabilidad de operaciones y nuevas oportunidades de negocio basadas en datos.
La banca salvadoreña avanza hacia un modelo híbrido en el que la experiencia digital lidera las operaciones transaccionales, mientras las sucursales físicas evolucionan hacia asesoría especializada y relacionamiento estratégico.
La tendencia es clara: el ecosistema financiero del país ya no gira en torno a la ventanilla, sino a la pantalla del celular.


