El mercado de valores de El Salvador finalizó 2025 con resultados positivos, consolidando su rol como un mecanismo clave para canalizar inversiones y gestionar liquidez en la economía nacional. Según el Boletín de Mercado de Valores de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
Durante el año se registraron 7,992 transacciones que sumaron $6,031.6 millones, superando los $5,429.4 millones negociados en 2024 y marcando un incremento interanual del 11.1 %.
Este desempeño refleja una mayor utilización de los instrumentos bursátiles por parte de distintos actores del mercado, incluidos personas naturales, fondos de inversión y entidades financieras, lo que permitió un aumento en el volumen promedio por operación. Solo en el último trimestre de 2025 se reportaron 507 operaciones por $586.7 millones, contribuyendo significativamente al cierre positivo del año.

Dentro de los distintos segmentos bursátiles, los reportos continuaron liderando la actividad. Este tipo de operación, que consiste en la recompra de valores para obtener liquidez a corto plazo, registró $2,832.7 millones, representando 47 % del total negociado.
La mayor parte de estas transacciones se realizaron a plazos de uno a cuatro días, por un monto de $1,269.2 millones, con un rendimiento promedio ponderado de 4.34 %.
En este mercado, las personas naturales concentraron el 61.3 % de la demanda de liquidez, mientras que los fondos de inversión abiertos aportaron 57.7 % de los recursos, evidenciando su papel como proveedores clave de financiamiento.
Por su parte, el mercado primario de renta fija y variable, donde se colocan por primera vez los valores emitidos por empresas y el sector público, acumuló un monto de $1,005 millones durante 2025. Aunque esta cifra fue menor a los $1,514.2 millones de 2024, este segmento sigue siendo estratégico para financiar proyectos empresariales y necesidades de inversión pública y privada.
El balance de 2025 confirma la tendencia hacia una mayor sofisticación del mercado de capitales salvadoreño, con un crecimiento sostenido y diversificación en la participación de los agentes económicos.
Expertos destacan que este comportamiento no solo refleja confianza en los instrumentos financieros locales, sino también la consolidación del mercado como un vehículo confiable para canalizar inversiones y gestionar liquidez en la economía nacional.


