El reciente ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y los incidentes en el estrecho de Ormuz ya están afectando los bolsillos de los salvadoreños. La Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (ASDPP) advirtió que los precios del petróleo podrían generar nuevos ajustes a la gasolina y el diésel en El Salvador.
Este martes se reflejó el primer impacto con un aumento de $0.05 por galón en los combustibles, según Luis Barrios, director ejecutivo de la ASDPP. Aunque este incremento estaba previsto, el gremial señaló que podrían registrarse nuevas alzas si la tensión internacional persiste.
El mercado petrolero reaccionó de inmediato. El petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para Centroamérica, cerró el lunes en $71.23 por barril. Esto representa un aumento de 6.28 % respecto a los $67 del viernes, antes del ataque denominado “Furia Épica” por Washington. El operativo busca neutralizar al régimen iraní, considerado una amenaza por Estados Unidos.
En El Salvador, los precios de los combustibles se actualizan quincenalmente, tomando como referencia los costos de importación y las cotizaciones internacionales. Barrios explicó que el ajuste de esta quincena corresponde a $0.04-$0.05 por galón, tras un monitoreo constante de las variaciones del crudo.
“Este aumento afecta directamente los costos operativos de automovilistas y empresas de transporte”, señaló Barrios. Advirtió que las tendencias del mercado petrolero apuntan a mayores precios en las próximas semanas.
La tensión geopolítica también genera riesgos para la logística global. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, podría ser escenario de represalias que afecten el suministro. En respuesta, la OPEP+ decidió aumentar la producción de crudo para intentar estabilizar los precios.
La Ley de Impuesto Especial sobre Combustibles influye en el precio final. Para la quincena del 3 al 16 de marzo, el impuesto vigente equivale a $0.02 por galón, ya que el barril se encontraba por debajo de $70. Sin embargo, los mayores costos de transporte marítimo del petróleo podrían presionar aún más los precios al consumidor.
Según el Banco Central de Reserva (BCR), en enero de 2026, El Salvador importó 332.1 millones de kilogramos de petróleo, valorados en $179 millones. El volumen creció 14.4 % respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el valor cayó 14.4 %.
El panorama internacional demuestra que la economía salvadoreña está expuesta a las fluctuaciones del petróleo. Esto podría mantener al alza los precios de la gasolina y el diésel, impactando directamente en el costo de vida de los hogares y en los gastos operativos de las empresas.


