La canícula que afecta a El Salvador desde finales de junio está elevando los costos de producción en el sector lechero. La falta de lluvias ha reducido la disponibilidad de pasto natural y obliga a los ganaderos a invertir más recursos para alimentar a sus animales.
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, Mateo Rendón, señaló que producir una botella de leche ahora cuesta entre $0.50 y $0.52. En condiciones normales de invierno, ese costo ronda entre $0.40 y $0.42. El incremento refleja el gasto adicional en concentrados y otros suplementos alimenticios para el ganado.
Menos pasto, mayores gastos
Según Rendón, durante la temporada lluviosa los productores suelen reducir costos gracias al crecimiento natural de los pastizales. Sin embargo, la actual sequía ha cambiado ese escenario.
La escasez de forraje ha obligado a muchos ganaderos a comprar alimento adicional para mantener la producción. Como resultado, los costos operativos se han incrementado y la rentabilidad del negocio se ha reducido.

Productores trasladan ganado en busca de alimento
La falta de pasto también está generando movimientos de ganado dentro del país. Productores de Morazán, La Unión, San Miguel y San Vicente están buscando zonas con mejores condiciones para alimentar a sus animales.
En varios casos, los ganaderos han trasladado sus reses hacia Chalatenango y departamentos del occidente. Esta estrategia permite acceder a pastizales disponibles, pero implica mayores gastos en transporte, logística y manejo del ganado.
Impacto económico para el sector
De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la canícula se encuentra presente en El Salvador desde el 23 de junio. El fenómeno climático está afectando actividades clave del sector agropecuario y genera preocupación entre los productores.
Representantes del rubro advierten que, si las condiciones secas continúan durante las próximas semanas, los costos de producción podrían seguir aumentando. Esto representaría un nuevo desafío para la cadena láctea y para miles de familias que dependen de la ganadería como fuente de ingresos.
El comportamiento de las lluvias será determinante para la recuperación de los pastizales y para la estabilidad de los costos en una actividad que desempeña un papel importante en la economía rural salvadoreña.


