El país ocupa el quinto lugar del ranking regional de SISAP. La expansión de la inteligencia artificial aumenta las oportunidades de negocio, pero también eleva los riesgos de ciberseguridad para empresas e instituciones.
El Salvador alcanzó un índice de 41% de resiliencia cibernética y ocupa el quinto lugar en el Ranking Regional de Resiliencia Cibernética de SISAP. El estudio compara la capacidad de varios países para prevenir, enfrentar y recuperarse de incidentes digitales.
La clasificación es liderada por República Dominicana, con 54%, seguida de Costa Rica, con 53%. Panamá registra 49% y Colombia 48%. Después de El Salvador aparecen Guatemala, con 39%; Honduras, con 34%; y Nicaragua, con 32%.
El resultado coloca a El Salvador en una posición intermedia dentro de la región. También evidencia el reto que enfrenta el país ante el avance de la transformación digital y el aumento de las amenazas informáticas.
Inteligencia artificial aumenta los desafíos de ciberseguridad
El uso de inteligencia artificial crece con rapidez en América Latina. La región representa el 14% de las visitas globales a soluciones de inteligencia artificial y ocupa el tercer lugar mundial en descargas de aplicaciones de IA generativa.
Sin embargo, la adopción de estas herramientas no avanza al mismo ritmo que la seguridad. Según datos citados por SISAP, el 78% de las organizaciones ya está incorporando inteligencia artificial, pero solo el 6% cuenta con los controles de seguridad necesarios para hacerlo de forma segura.
El informe también señala otros riesgos. El 19% de las organizaciones no tiene un responsable definido para la gobernanza de la inteligencia artificial. Además, el 72% de los usuarios empresariales de estas herramientas utiliza cuentas personales.
Esta situación puede aumentar la exposición de información corporativa. También puede generar problemas de control sobre los datos y los procesos internos.
Mauricio Nanne, CEO de SISAP, destacó que El Salvador continúa fortaleciendo sus capacidades de prevención y respuesta ante incidentes cibernéticos.
El ejecutivo señaló que será necesario mantener las inversiones en talento especializado, tecnologías de protección y modelos de gobernanza. Estos elementos serán importantes para mejorar la resiliencia digital del país.

Ciberataques pueden generar pérdidas millonarias
El riesgo cibernético también tiene un impacto directo en la economía. El análisis de SISAP identifica los sectores con mayores pérdidas potenciales ante un ataque informático.
El Gobierno encabeza la lista. Un ciberataque podría generar pérdidas estimadas en $167.8 millones, equivalentes al 0.61% del Producto Interno Bruto (PIB).
La manufactura ocupa el segundo lugar. Este sector registra un impacto potencial de $156.3 millones, equivalente al 0.57% del PIB.
Los servicios financieros aparecen en la tercera posición. El impacto económico estimado alcanza los $111.9 millones, equivalentes al 0.41% del PIB.
También figuran entre los sectores con mayor exposición el retail y la industria de energía, petróleo y gas.
Estas actividades son estratégicas para la economía nacional. Por ello, una interrupción prolongada podría afectar empresas, empleos, servicios y cadenas de suministro.
Resiliencia digital será clave para las empresas
La creciente dependencia de la tecnología convierte a la ciberseguridad en un factor estratégico para los negocios. Una interrupción digital puede afectar las operaciones y generar costos adicionales.
Estuardo Alegría, gerente de servicios profesionales de SISAP, explicó que medir el impacto financiero de un incidente permite anticipar riesgos y definir prioridades de inversión.
Esta medición también ayuda a fortalecer los planes de continuidad empresarial. Para las compañías, contar con mecanismos de prevención y recuperación puede reducir el impacto económico de un ataque.
El panorama regional muestra que la transformación digital debe avanzar junto con la ciberseguridad. Para El Salvador, fortalecer estas capacidades será importante para proteger sectores estratégicos y mantener la confianza en la economía digital.
La expansión de la inteligencia artificial añade un nuevo desafío. Empresas e instituciones deberán combinar innovación, seguridad y gobernanza para aprovechar sus beneficios sin aumentar de forma innecesaria la exposición a riesgos digitales.
En este escenario, la resiliencia cibernética en El Salvador se perfila como un elemento cada vez más importante para la continuidad de los negocios, la protección de servicios esenciales y la competitividad económica del país.



