La discusión sobre una posible reforma de la jornada laboral en El Salvador entra esta semana en una etapa clave. El Ministerio de Trabajo informó que concluirá la consulta realizada por una comisión del Consejo Superior del Trabajo.
Durante las últimas semanas, la comisión escuchó a representantes de empresas, organizaciones de trabajadores, funcionarios públicos e iglesias. Los distintos sectores presentaron sus propuestas sobre la forma en que podrían distribuirse las horas de trabajo.
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, explicó que las conclusiones de este proceso serán enviadas a la Presidencia de la República. Será el Ejecutivo el que tendrá la decisión final sobre una eventual reforma.
Uno de los puntos que ha generado mayor atención es el límite de 44 horas de trabajo a la semana. Castro y Jorge Arriaza, representante del sector empleador, han señalado que este límite no cambiaría. La propuesta estaría enfocada en modificar la distribución de esas horas.
Entre las opciones discutidas está una jornada de cuatro días de trabajo, con 11 horas diarias, seguida de tres días de descanso. Otra propuesta contempla cuatro días de trabajo y cuatro de descanso mediante turnos rotativos.
Actualmente, la Constitución establece que la jornada laboral no puede superar las ocho horas diarias. También fija un máximo de 44 horas de trabajo a la semana.
Arriaza afirmó que existe un acuerdo para mantener las 44 horas semanales. Sin embargo, señaló que no se descarta presentar una propuesta de reforma constitucional relacionada con el límite de ocho horas diarias.
La discusión también ha generado cuestionamientos entre diputadas de la Asamblea Legislativa. Claudia Ortiz, de VAMOS, pidió a los salvadoreños mantenerse atentos al proceso y expresar su opinión si consideran que los cambios pueden afectar sus derechos.
Ortiz sostuvo que cualquier modificación debe respetar el derecho al descanso y permitir que los trabajadores tengan tiempo para su familia y otras actividades. También advirtió que una jornada más extensa podría generar dificultades para quienes dependen del transporte público.
Por su parte, la diputada Marcela Villatoro, de ARENA, afirmó que no apoyará una ampliación de la jornada laboral. Entre sus argumentos mencionó las dificultades que enfrentan los trabajadores que viajan desde zonas alejadas y los problemas del transporte público.
Con el cierre de las consultas, el debate pasará ahora a una nueva etapa. La propuesta elaborada a partir de las opiniones recibidas será enviada a la Presidencia de la República, que deberá definir si impulsa cambios en la distribución de la jornada laboral.



