La nueva infraestructura fotovoltaica aportará 55 MW de capacidad instalada, fortalecerá la seguridad energética nacional y contribuirá a la reducción de emisiones de carbono.
La planta solar Santa Ana IV ya está en operación. AES El Salvador y ECORAY inauguraron el proyecto fotovoltaico tras una inversión superior a los $60 millones, consolidando una de las apuestas más importantes por la energía renovable en El Salvador durante los últimos años.
Con una capacidad instalada de 55 megavatios nominales (MWn) y 73 megavatios pico (MWp), Santa Ana IV se convierte en la planta solar más grande dentro del portafolio de AES en el país y refuerza el crecimiento de la generación eléctrica a partir de fuentes limpias.
La puesta en marcha del proyecto representa un nuevo impulso para la transformación de la matriz energética salvadoreña, en un contexto donde la demanda de energía sostenible continúa creciendo tanto en el sector productivo como en los hogares.

Santa Ana IV impulsa la generación de energía renovable
La incorporación de Santa Ana IV eleva a 18 el número de parques solares operados por AES El Salvador. En conjunto, estas instalaciones alcanzan una capacidad total de generación de 186 MW nominales.
Esta capacidad representa cerca del 25% de toda la energía solar producida en el país, fortaleciendo la diversificación de las fuentes de generación y reduciendo la dependencia de combustibles tradicionales.
Además, la energía producida será inyectada directamente a la red nacional de transmisión, contribuyendo al abastecimiento eléctrico de la zona occidental y aportando mayor estabilidad al sistema energético salvadoreño.

Tecnología para aumentar la eficiencia energética
La nueva planta incorpora tecnología fotovoltaica de última generación diseñada para maximizar la producción de electricidad.
El proyecto cuenta con 124,432 paneles solares bifaciales de 585 vatios, capaces de captar radiación solar tanto por la parte frontal como por la posterior. Esta tecnología permite mejorar el rendimiento energético y optimizar el aprovechamiento de los recursos naturales.
Asimismo, la infraestructura utiliza sistemas de seguimiento solar o trackers, que ajustan automáticamente la posición de los paneles durante el día para seguir la trayectoria del sol y aumentar la eficiencia de generación.

Inversión estratégica para el desarrollo económico
La inversión realizada en Santa Ana IV se suma a los esfuerzos del sector privado por fortalecer la infraestructura energética nacional y crear condiciones favorables para el crecimiento económico.
El acceso a energía más limpia y competitiva se ha convertido en un factor clave para atraer inversiones, impulsar la productividad empresarial y mejorar la competitividad del país.
En ese sentido, proyectos de gran escala como Santa Ana IV contribuyen a consolidar un entorno más favorable para el desarrollo industrial, comercial y tecnológico de El Salvador.
Impacto ambiental y reducción de emisiones
Además de sus beneficios económicos, la planta tendrá un impacto positivo en materia ambiental.
Según AES El Salvador, Santa Ana IV permitirá evitar la emisión de aproximadamente 119 mil toneladas de dióxido de carbono (CO₂) cada año, contribuyendo a los esfuerzos globales de mitigación del cambio climático.
Con toda su infraestructura renovable en operación, AES contribuye a evitar cerca de 330 mil toneladas de emisiones de CO₂ anualmente, fortaleciendo la transición hacia una economía más sostenible.

Más de una década impulsando la transición energética
La estrategia de energía renovable de AES en El Salvador comenzó en 2011 con la puesta en marcha de la planta de biogás de Nejapa, considerada pionera en Centroamérica por generar electricidad a partir del aprovechamiento de gas metano capturado en un relleno sanitario.
Posteriormente, la compañía desarrolló AES Moncagua, la primera planta solar bajo el esquema de generación distribuida en el país. Más adelante impulsó el complejo Bósforo, integrado por diez parques fotovoltaicos ubicados en diferentes departamentos.
Otro de los proyectos emblemáticos fue AES Meanguera del Golfo, reconocida por combinar generación solar con almacenamiento mediante baterías para abastecer comunidades insulares.
Con Santa Ana IV, AES El Salvador fortalece una trayectoria de más de diez años de inversiones en energías renovables. La empresa ha destinado aproximadamente $270 millones al desarrollo de infraestructura solar, consolidando su posición como uno de los principales actores de la transición energética salvadoreña.
La entrada en operación de esta planta refleja el creciente papel de las energías renovables en la economía nacional y confirma que la inversión en infraestructura sostenible será un componente fundamental para garantizar la seguridad energética, atraer nuevas inversiones y promover un crecimiento económico de largo plazo.

