El sector azucarero mantiene su dinamismo pese a tensiones globales y prevé una producción récord al cierre de la zafra 2024–2025.
El azúcar salvadoreña continúa consolidándose como uno de los productos estrella en la canasta exportadora del país. Entre enero y febrero de este año, las exportaciones del edulcorante registraron un crecimiento del 7 % en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando los $60.1 millones en ingresos, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
En los dos primeros meses de 2025, El Salvador colocó 2.3 millones de quintales de azúcar en los mercados internacionales con los que mantiene relaciones comerciales. De acuerdo con la Asociación Azucarera de El Salvador (AAES), los principales destinos de exportación incluyen Estados Unidos, China, Corea del Sur, Filipinas, Canadá, México, Perú, el Caribe y la Unión Europea, entre otros.
En cuanto al precio de venta, se detalló que, aunque los precios internacionales de la libra de azúcar cruda a granel han oscilado entre $0.18 y $0.22, El Salvador logró comercializar su producción a un promedio de $25.43 por quintal.

No obstante, la gremial advierte que la industria enfrenta desafíos derivados del contexto global, particularmente por la guerra arancelaria, que ha generado incertidumbre en los mercados de materias primas y commodities. Los temores de recesión en economías clave como la de Estados Unidos también han influido en la volatilidad de los precios.
Pese a este entorno complejo, el sector mantiene expectativas positivas. La zafra 2024–2025 se encuentra en su etapa final y se prevé que concluya entre el 21 y el 25 de abril, con una estimación de 712,000 toneladas métricas de azúcar, lo que equivale a 15.48 millones de quintales.
Hasta el 30 de marzo, la producción acumulada ya alcanzaba las 602,000 toneladas métricas y se estima que el sector ha generado aproximadamente 50,000 empleos directos anuales, reafirmando su papel estratégico en la economía nacional.


