La Agencia de Promoción de Inversión y Exportaciones de El Salvador (Invest) otorgó la segunda precalificación de proyecto de expansión en el marco de la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, consolidando la aplicación de este instrumento legal orientado a dinamizar la reinversión empresarial en el país.
La empresa salvadoreña Galvanissa desarrollará un plan de crecimiento que contempla una inversión de $40 millones y la creación de 350 empleos directos, fortaleciendo su capacidad productiva y ampliando su presencia en el mercado nacional.
Inversión privada como motor de crecimiento
De acuerdo con Invest, esta segunda precalificación confirma el dinamismo del sector productivo y la rápida implementación de la normativa, aprobada el 14 de enero por la Asamblea Legislativa de El Salvador y vigente desde el 24 de enero de 2026.
El objetivo central de la ley es incentivar la reinversión de capital de empresas con trayectoria comprobada en El Salvador, elevando la competitividad, promoviendo modernización tecnológica y fortaleciendo la generación de empleo formal.
$74 millones canalizados en la fase inicial
La aprobación del proyecto de Galvanissa se suma a la primera precalificación otorgada a Productos Alimenticios DIANA, compañía del sector alimentos que ejecutará una inversión estimada en $34 millones.
El plan de DIANA incluye ampliación de operaciones, modernización de procesos productivos e incorporación de innovación tecnológica, con la proyección de generar más de 200 nuevos empleos formales.
Con ambas iniciativas, el monto preliminarmente canalizado bajo esta ley asciende a $74 millones, marcando un arranque significativo para el nuevo marco jurídico de expansión empresarial.
Sectores estratégicos y requisitos
La normativa está dirigida a empresas nacionales y extranjeras con al menos 10 años de operación en el país, que ya generen empleo y busquen ampliar inversiones en sectores estratégicos como alimentos y bebidas, agroindustria, textil, electrónica, autopartes, plásticos y farmacéutica.
Desde una perspectiva económica, el arranque con $74 millones en proyectos precalificados envía una señal positiva al mercado: el Estado no solo busca atraer inversión extranjera, sino también fortalecer la reinversión local como eje de crecimiento sostenible.


