El Ministerio de Hacienda de El Salvador realizó este miércoles una subasta de Letras del Tesoro (LETES) por un valor total de $150 millones, con tasas diferenciadas según los plazos, según se informó a través del portal de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES).
La inversión mínima para participar fue de $5,000, en denominaciones de $100 y sus múltiplos, exenta del impuesto sobre la renta. La operación se dividió en tres series: la serie E con un plazo de 300 días, la serie F a 330 días y la serie G a 360 días, utilizando como referencia la tasa CME TERM SOFR a 12 meses.
La subasta se efectuó mediante la plataforma electrónica de la BVES. Los interesados pudieron presentar ofertas a través de las Casas Corredoras de Bolsa o directamente, previa autorización del Ministerio de Hacienda. La liquidación de los títulos está prevista para hoy, con la Central de Depósito de Valores (CEDEVAL) actuando como agente de depósito y el Banco Central de Reserva (BCR) como agente de pago. Hasta las 7:00 p.m., la plataforma no reportaba más detalles sobre los resultados de la subasta.
En contexto, la última emisión de LETES en 2025 se realizó en octubre, con un primer tramo de $22 millones a 330 días y una tasa de 6.27%, y un segundo tramo de $88 millones a 360 días con una tasa de 6.44%.
Según datos del Ministerio de Hacienda, hasta noviembre de 2025, la deuda pública de corto plazo ascendía a $1,227.6 millones, de los cuales $1,130.8 millones correspondían a LETES y $96.8 millones a Certificados del Tesoro (CETES). Para 2026, el Presupuesto General del Estado establece que la emisión de deuda flotante, representada por las LETES, podrá alcanzar hasta el 20% de los ingresos corrientes del año.
La Constitución, en su artículo 227, define que la deuda flotante tiene como finalidad cubrir “deficiencias temporales de caja”. Tras la pandemia, esta deuda alcanzó niveles históricos, superando los $2,700 millones, lo que llevó al Ministerio de Hacienda a implementar un plan de reestructuración para convertir deuda de corto plazo en títulos de mediano plazo.
El plan contempló trasladar un 54% de la deuda de la banca a plazos de 2, 3, 5 y 7 años, en lugar de los 360 días máximos anteriores. Este ajuste responde al elevado riesgo país que impidió a El Salvador acceder al mercado internacional y consolidó la dependencia del mercado interno mediante emisiones como las LETES.


