Las importaciones de vehículos y accesorios en El Salvador cerraron 2025 con un máximo histórico de $1,298.9 millones, según datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR). El monto representa un crecimiento interanual del 19 %, equivalente a $211.9 millones adicionales frente a los $1,086.98 millones reportados en 2024.
El resultado consolida una tendencia alcista sostenida en la última década y confirma la creciente dependencia del país de los mercados internacionales para abastecer su parque vehicular, ante la ausencia de una industria local de manufactura automotriz.

Un crecimiento acelerado en diez años
De acuerdo con las estadísticas del BCR, las importaciones de vehículos y accesorios se han triplicado desde 2015, cuando sumaron $421.9 millones. El registro de 2025 constituye el mayor nivel desde que existen datos comparables, a partir de 1994.
El rubro incluye vehículos para transporte de personas, automotores de carga, ambulancias, tractores, carros fúnebres y una amplia gama de accesorios y repuestos. El dinamismo responde tanto a la expansión del crédito, como al crecimiento del comercio, el transporte logístico y la renovación del parque vehicular.
Vehículos de carga y turismo lideran la demanda
La importación de vehículos automóviles para el transporte de mercancías alcanzó $475.03 millones, un aumento de $54.4 millones respecto a 2024, equivalente a un crecimiento del 12.9 %. Este segmento se posicionó como el cuarto producto más importado del país, con una participación del 2.66 % en la canasta total.
Por su parte, los automóviles de turismo y los diseñados para el transporte de personas sumaron $426.1 millones, con un incremento de $66 millones (+18.3 % interanual). Este grupo se ubicó como el quinto producto más importado, con una participación del 2.39 %.
El desempeño de ambos segmentos refleja un mercado interno dinámico, impulsado por el consumo privado, la movilidad urbana y el fortalecimiento de actividades comerciales.
China, Estados Unidos y Japón dominan el abastecimiento
En el análisis por origen, China se consolidó como el principal proveedor, con el 22 % del total importado y compras que superaron los $286.7 millones. El aumento interanual fue de $101.8 millones, equivalente a un crecimiento del 55.05 %, impulsado principalmente por la entrada de marcas nuevas y la comercialización de accesorios.
Estados Unidos ocupa el segundo lugar con $228.05 millones y una participación del 17.5 %. Desde ese mercado proviene principalmente el segmento de vehículos usados, especialmente sedanes, que mantienen alta demanda en el país.
Japón se posiciona como el tercer proveedor, con $178.08 millones (13.7 % del total). Desde ese país ingresan marcas consolidadas como Toyota, Honda, Nissan, Mazda, Suzuki, Subaru y Mitsubishi, con fuerte presencia en el mercado salvadoreño.
México figura como cuarto proveedor, con $163.8 millones (12.6 %), impulsado por su capacidad manufacturera regional. En ese país opera una de las principales plantas de Nissan para América Latina.
Corea del Sur completa la lista con $105.3 millones (8.1 %), país de origen de fabricantes como Hyundai, Kia y Genesis.
Impacto económico y perspectivas
El récord en importaciones refleja mayor dinamismo económico, pero también implica un impacto relevante en la balanza comercial, dada la alta dependencia de bienes manufacturados externos.
Especialistas señalan que la tendencia podría mantenerse en 2026 si continúan estables las condiciones de financiamiento y la demanda interna. No obstante, el comportamiento estará sujeto a variables como el tipo de cambio, los costos logísticos internacionales y la evolución del crédito automotriz.
Con este desempeño, el sector automotor reafirma su peso dentro del comercio exterior salvadoreño y se consolida como uno de los principales motores de la actividad importadora del país.


