La industria del gaming en Centroamérica muestra señales de crecimiento y comienza a generar oportunidades económicas. El avance de los esports, el streaming y la creación de contenido digital está impulsando un mercado que atrae a jugadores, marcas y plataformas tecnológicas.
Un ejemplo reciente es la medalla obtenida por el panameño Michael Lawson en los XII Juegos Centroamericanos Guatemala 2025. El jugador compitió en la categoría esports con el videojuego eFootball, desarrollado por la empresa japonesa Konami. Este resultado confirma que el talento del istmo puede competir en torneos de nivel internacional.

Un mercado digital que sigue en expansión
El crecimiento del gaming en la región no es casual. En los últimos años ha aumentado el número de jugadores, torneos y creadores de contenido. Además, más jóvenes consumen transmisiones en vivo y participan en comunidades digitales.
Lawson inició su carrera en 2006, cuando la comunidad gamer en Panamá era pequeña. En ese momento había pocos torneos y casi no existía apoyo para competir. Hoy el panorama es diferente, pero todavía falta inversión para que los jugadores puedan dedicarse de forma profesional.
El competidor explicó que el entrenamiento en esports requiere disciplina diaria. Antes de cada torneo aumenta las horas de práctica y analiza estrategias. Sin embargo, aún debe combinar el juego con su trabajo en el sector logístico, porque los ingresos por competir siguen siendo bajos.
Falta de patrocinio limita el crecimiento
Uno de los principales retos del gaming en Centroamérica es la falta de patrocinadores. Muchos jugadores, streamers e influencers crean contenido todos los días, pero no reciben apoyo económico.
Especialistas del sector señalan que la llegada de marcas privadas será clave para el crecimiento. Con patrocinio, los jugadores pueden entrenar más tiempo y participar en torneos internacionales.
Además, el apoyo institucional también ha sido importante. En Panamá, el Comité Olímpico y organizaciones como la Confederación Panamericana de Esports han ayudado a abrir espacios para competir. Gracias a esto, el gaming empieza a ser reconocido como disciplina deportiva.
Centroamérica busca espacio en la economía digital
A nivel mundial, los esports generan miles de millones de dólares cada año. Por esta razón, varios países invierten en ligas, academias y eventos. Centroamérica quiere entrar en ese mercado, pero necesita más organización y financiamiento.
Lawson asegura que el talento existe en Panamá y en otros países del istmo. Sin embargo, para competir con regiones como Europa, Asia o Sudamérica, se necesita apoyo del sector público y privado.
El desempeño en torneos regionales demuestra que el gaming ya no es solo entretenimiento. También es una industria digital en crecimiento que puede generar empleo, negocios y nuevas fuentes de ingreso en Centroamérica.


