La inflación energética en América Latina y el Caribe retomó una trayectoria ascendente durante 2026, impulsada por la incertidumbre internacional derivada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los riesgos asociados al Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo.
Un reciente informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) revela que el incremento en los precios energéticos se aceleró durante el segundo trimestre del año. La inflación energética interanual regional pasó de 2.12% en marzo a 4.52% en abril, hasta alcanzar 6.41% en mayo de 2026, lo que representa un aumento de tres veces en apenas dos meses.
“La tregua inflacionaria que vivía el sector energético de América Latina y el Caribe (ALC) llegó a su fin”, indicó la organización en su reporte.

Costos internacionales vuelven a presionar al mercado energético
De acuerdo con la OLACDE, el escenario internacional ha provocado mayores costos en las cadenas de suministro energético, especialmente en los procesos de importación, refinación, transporte y distribución de combustibles.
La presión sobre los mercados internacionales se ha trasladado gradualmente hacia los consumidores, debido a que los precios de los energéticos permanecen por encima de los niveles registrados antes del incremento de las tensiones en Medio Oriente.
El impacto también alcanza al sector eléctrico, principalmente en países donde la generación de energía mantiene una relación directa con los precios de los derivados del petróleo.
Mercado eléctrico salvadoreño refleja mayores costos
En El Salvador, uno de los indicadores que muestra esta presión es el precio promedio del megavatio hora (MWh) negociado en el mercado mayorista. Según el informe mensual de la Unidad de Transacciones (UT), durante mayo de 2026 este valor alcanzó los $188.15 por MWh.
Esta cifra representa un incremento cercano al 50% respecto al mismo período del año anterior y evidencia el aumento de los costos dentro del mercado eléctrico nacional.
Especialistas del sector energético explican que este precio no corresponde directamente a la tarifa final que pagan los usuarios, pero sí constituye un componente importante dentro de la estructura de costos del sistema eléctrico, ya que puede influir en la formación de los precios que posteriormente llegan a los consumidores.
Un escenario que mantiene la vigilancia sobre la energía
El comportamiento de los mercados internacionales mantiene bajo seguimiento a los países de la región, debido a que una prolongación de las tensiones geopolíticas podría continuar afectando los precios de los combustibles y aumentar la presión sobre los costos energéticos.
Para economías como la salvadoreña, donde una parte del sistema energético depende de combustibles importados, la evolución del petróleo y del comercio internacional seguirá siendo un factor clave para la estabilidad de los costos de generación eléctrica y la inflación en los próximos meses.


