El fabricante alemán de artículos deportivos Puma registró en 2025 pérdidas por 643,6 millones de euros (760 millones de dólares), una cifra que contrasta con los beneficios de 280,7 millones obtenidos en 2024, según informó la compañía con sede en Herzogenaurach. La caída del 13,1 % en las ventas interanuales, que sumaron aproximadamente 7.300 millones de euros, refleja un año marcado por desafíos operativos y un mercado global más competitivo.
Puma atribuyó el resultado negativo principalmente a los costes asociados a su programa de reestructuración y a amortizaciones registradas en el cuarto trimestre. En respuesta a estas cifras, la empresa anunció la suspensión del dividendo para accionistas, una medida que busca preservar liquidez mientras implementa cambios estratégicos.
El nuevo director general, Arthur Hoeld, inició una reestructuración centrada en los deportes más relevantes, la reducción de la oferta de productos y la expansión del canal directo al consumidor. Entre las medidas previstas se incluyen la disminución de inventarios, el cierre de tiendas poco rentables y la eliminación de puestos de trabajo, con la meta de regresar a la rentabilidad para 2027.
A pesar del retroceso financiero, Puma mantiene la confianza en su estrategia de optimización y enfoque en los segmentos más rentables, anticipando que la transformación estructural permitirá retomar el crecimiento sostenido y fortalecer su posición en el mercado global de artículos deportivos.


