Las remesas familiares hacia El Salvador muestran una clara desaceleración. Después de varios años de crecimiento acelerado, los envíos de dinero podrían estancarse en 2027, según un informe del Diálogo Interamericano.
La proyección señala que el país recibirá $10,458 millones en remesas durante 2026. Esto representa un aumento de 4.8 % respecto a 2025. Sin embargo, el crecimiento es mucho menor al registrado un año antes, cuando los ingresos aumentaron 17.7 %.
Menos migración y más deportaciones
El estudio atribuye esta tendencia a varios factores. Uno de ellos es la reducción de la migración hacia Estados Unidos. Otro es el incremento de las deportaciones.
Las estimaciones indican que las deportaciones de salvadoreños podrían cerrar 2026 en unas 17,050. En 2025 fueron 15,568. Esta situación reduce la cantidad de personas que pueden enviar dinero a sus familias.
Además, el informe prevé una leve caída tanto en el número de remitentes como en la cantidad de hogares que reciben remesas.
Menor capacidad para enviar dinero
Los especialistas también advierten que muchos migrantes enfrentan limitaciones económicas. Quienes trabajan en sectores como la construcción y la hotelería no están registrando aumentos salariales significativos.
Por esa razón, varios han utilizado sus ahorros para mantener los envíos. No obstante, esa capacidad comienza a agotarse.
Impacto en la economía
La desaceleración preocupa por la importancia de las remesas para el país. Cerca del 70 % de los hogares salvadoreños recibe estos recursos.
Además, las remesas representan una parte relevante del consumo privado y equivalen a cerca del 28 % del producto interno bruto.
El informe destaca que existe una relación directa entre el crecimiento de las remesas y la actividad económica. Por ello, un menor dinamismo podría afectar el desempeño económico en los próximos años.
Cambios en la forma de enviar remesas
A pesar de este panorama, continúa creciendo el uso de herramientas digitales. Más del 61 % de las transferencias analizadas durante 2026 se realizó por medios digitales. En 2025 la proporción era de 55 %.
Los analistas consideran que el fortalecimiento de productos financieros, cuentas digitales, ahorro y programas de migración laboral podría ayudar a reducir el impacto de una eventual desaceleración.



