En un movimiento que fortalece la internacionalización del sector tecnológico salvadoreño, la Cámara Salvadoreña de Comercio de Florida (SALCHAM) y la Cámara Salvadoreña de Tecnologías de Información y Comunicaciones (CASATIC) firmaron un convenio estratégico orientado a dinamizar el comercio bilateral de productos y servicios tecnológicos entre El Salvador y Estados Unidos.
El acuerdo establece un marco de cooperación para facilitar la expansión de empresas salvadoreñas hacia el mercado estadounidense, con especial énfasis en Florida, considerado un hub estratégico para los negocios latinoamericanos en EE. UU.

Un puente comercial para el sector tecnológico
La alianza busca consolidar un ecosistema binacional que promueva la innovación, la transferencia de conocimiento y la generación de nuevas oportunidades comerciales en áreas como desarrollo de software, servicios digitales, soluciones tecnológicas empresariales y transformación digital.
Mario Padilla, director ejecutivo de CASATIC, destacó que este convenio permitirá fortalecer las relaciones entre organizaciones que impulsan el comercio internacional. Señaló que la ubicación geográfica de El Salvador y su cercanía con Estados Unidos representan ventajas competitivas clave para atraer inversión y escalar negocios tecnológicos.
Por su parte, Roger Alfaro, vicepresidente de SALCHAM, subrayó que la organización facilitará conexiones estratégicas, redes empresariales y acompañamiento para que compañías salvadoreñas logren posicionarse en el mercado estadounidense. El objetivo es reducir barreras de entrada y acelerar procesos de vinculación comercial.


Formación, networking y competitividad internacional
Además del intercambio comercial, el convenio contempla iniciativas de desarrollo profesional, formación técnica y generación de redes de contacto entre empresarios y profesionales de ambos países.
Con esta alianza, ambas cámaras apuestan por fortalecer la competitividad del sector TIC salvadoreño y proyectar a Florida como plataforma de acceso al mercado norteamericano. La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de integración económica que busca posicionar a El Salvador como un proveedor confiable de servicios tecnológicos en la región.
El acuerdo representa un paso estratégico para consolidar un puente de negocios sostenible que impulse la innovación y la expansión internacional del talento salvadoreño.


