La residencia de la cantante colombiana Shakira en El Salvador se consolidó como uno de los eventos de mayor impacto económico reciente en el país, al generar ingresos estimados en más de $110 millones, según cifras oficiales del Gobierno y la productora Two Shows.
El cálculo se sustenta en la asistencia de más de 144,000 personas a los cinco conciertos celebrados en el Estadio Jorge «Mágico» González, como parte de la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, así como en la capacidad de alojamiento instalada y los patrones de consumo observados en espectáculos de escala similar en América Latina.
La cifra supera ampliamente las proyecciones iniciales. El 8 de febrero se había informado un estimado de $55 millones, mientras que en diciembre de 2025 la previsión rondaba los $25 millones. El resultado final equivale a más del doble del cálculo intermedio y 4.4 veces la estimación preliminar, evidenciando un efecto multiplicador superior al esperado.

Eventos internacionales como motor económico
De acuerdo con el Gobierno salvadoreño y Two Shows, el desempeño económico confirma que los eventos internacionales de gran formato se han convertido en un eje estratégico para dinamizar la economía, generar empleo temporal y proyectar al país como un destino competitivo y seguro para espectáculos de clase mundial.
Desde la perspectiva macroeconómica, el impacto no se limita a la venta de boletos. El efecto abarca el gasto turístico directo, consumo interno, contratación de servicios logísticos, transporte, producción técnica, seguridad privada y encadenamientos en sectores como comercio, hotelería y gastronomía.
Ocupación hotelera y consumo en máximos históricos
Durante la residencia artística, la demanda hotelera alcanzó el 100 % de ocupación en la zona metropolitana de San Salvador y sus alrededores, extendiéndose incluso hacia establecimientos ubicados en zonas de playa. Plataformas digitales de hospedaje reportaron niveles similares de saturación.
El sector gastronómico también registró alta demanda, particularmente en restaurantes del área metropolitana. En el interior del país, la ocupación hotelera alcanzó el 80 %, mientras que el consumo en restaurantes osciló entre 60 % y 80 %, impulsado por visitantes que aprovecharon el viaje para realizar turismo complementario.
Flujo regional de visitantes
La ministra de Turismo, Morena Valdez, había anticipado un fuerte flujo regional previo a los conciertos. Se proyectaba la llegada de más de 44,000 visitantes provenientes de Guatemala, 13,000 de Honduras, 4,000 de Costa Rica, 3,000 de Nicaragua y otros 3,000 de distintos destinos internacionales, cifras que contribuyeron a la presión sobre la infraestructura turística y el incremento del gasto agregado.

Impacto integral y proyección país
El análisis económico del evento integra las actividades previas, simultáneas y posteriores a los conciertos. Esto incluye gastos en transporte aéreo y terrestre, alojamiento, alimentación, compras, entretenimiento complementario y contratación de proveedores locales.
Para El Salvador, la residencia de Shakira no solo representó un fenómeno cultural, sino una operación económica de gran escala con efectos multiplicadores medibles. El resultado posiciona al país como un competidor regional en la captación de giras internacionales, en un contexto donde el turismo de entretenimiento gana relevancia dentro de las estrategias de crecimiento económico sostenible.


