La esperada residencia de la cantante colombiana Shakira en El Salvador, que inicia este sábado 7 de febrero como parte de su gira “Las Mujeres Ya No Lloran”, representa un impulso significativo para la economía local. Con cinco conciertos programados, se estima que la actividad generará una derrama económica cercana a $25 millones, beneficiando directamente al turismo, comercio, transporte y servicios en todo el país.
Impacto económico estimado en $25 millones
Durante los días de los conciertos, se prevé una ocupación hotelera del 100%, beneficiando tanto a cadenas hoteleras como a alojamientos más pequeños. La logística y producción de los shows demandará unos 4,000 empleos directos y 7,000 indirectos, incluyendo personal en montaje de escenarios, iluminación, sonido, seguridad, transporte y atención al público. Estos puestos de trabajo temporales generarán ingresos adicionales para miles de familias y fortalecerán la economía local de manera directa.

Turismo y visitantes internacionales
Se estima que aproximadamente el 12% de los asistentes serán turistas extranjeros, lo que implica una importante inyección de divisas a la economía. La presencia de visitantes internacionales no solo beneficiará a hoteles y restaurantes, sino también a comercios, operadores turísticos y transporte privado. Este flujo económico contribuye a consolidar a El Salvador como un destino atractivo para la realización de grandes eventos internacionales, reforzando su proyección en la región.
Industria del entretenimiento como motor económico
Expertos económicos destacan que la residencia de Shakira confirma a la industria del entretenimiento como un motor estratégico para la economía salvadoreña en 2026. La combinación de inversión en producción, generación de empleo y atracción de turistas demuestra cómo los espectáculos de gran escala pueden convertirse en un factor determinante para el crecimiento económico y la promoción internacional del país.
Entretenimiento y proyección internacional
Con cinco conciertos y miles de visitantes esperados, se proyecta que la residencia musical de Shakira no solo dinamice la actividad económica en sectores clave como turismo, comercio y transporte, sino que también refuerce la imagen de El Salvador como sede de eventos de talla internacional. Este fenómeno evidencia cómo el entretenimiento puede ser un impulsor económico sólido, capaz de generar ingresos, empleo y visibilidad internacional, consolidando a la cultura y la música como un sector estratégico dentro de la economía local.


