La banca salvadoreña registró un fuerte avance en el uso de servicios financieros digitales durante el primer semestre de 2026. Las transferencias interbancarias movilizaron $5,766 millones entre enero y junio, mediante 7.1 millones de operaciones, un incremento de 44.6 % respecto al mismo período de 2025, de acuerdo con datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa).
El crecimiento refleja una mayor adopción de los canales electrónicos para realizar pagos y mover dinero entre diferentes instituciones financieras. Para los usuarios y las empresas, estas herramientas permiten agilizar operaciones y reducir la dependencia de transacciones en efectivo.
Transfer365 impulsa las operaciones digitales
El crecimiento de las transferencias interbancarias coincide con la expansión de Transfer365, la plataforma de pagos electrónicos administrada por el Banco Central de Reserva (BCR) desde junio de 2021.
A cinco años de su puesta en funcionamiento, el BCR reportó que Transfer365 ha procesado 149 millones de operaciones por un monto acumulado de $160,000 millones. La institución también señaló que la gratuidad del servicio ha representado un ahorro superior a $334 millones en comisiones para los usuarios.
La plataforma funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana, incluidos los días de asueto, y permite completar una operación en un promedio de 15 segundos.
Su participación en la economía también ha aumentado. Según el BCR, actualmente 95 de cada 100 pagos minoristas en El Salvador se realizan mediante este canal, una señal del peso que han adquirido los medios electrónicos dentro de las transacciones cotidianas.
Transfer365 integra a 26 instituciones financieras reguladas, entre bancos, sociedades de ahorro y crédito y bancos cooperativos. El sistema recibió además un reconocimiento de la Alianza por la Inclusión Financiera (AFI), que en 2023 lo calificó como un avance importante dentro del proceso de modernización del BCR.
Crédito empresarial mantiene dinamismo
El avance de las operaciones digitales estuvo acompañado por un crecimiento de la actividad crediticia. Los bancos miembros de Abansa cerraron junio de 2026 con $29,523.9 millones en activos, un aumento interanual de 10.7 %.
La cartera de préstamos alcanzó $19,978.8 millones, equivalente a un crecimiento de 10.4 % frente a junio de 2025.
El crédito dirigido a empresas presentó un comportamiento todavía más dinámico. Este segmento acumuló $10,636 millones, un 13.6 % más en términos interanuales.
Dentro de las actividades productivas, la construcción destacó por el crecimiento de su financiamiento, con un incremento de 30.9 %. El resultado muestra una mayor demanda de recursos bancarios para actividades vinculadas con inversión y desarrollo de proyectos.
Por su parte, los depósitos captados por la banca privada sumaron $23,259 millones, tras crecer 13.4 % en un año. Las cuentas a la vista aumentaron 14.3 %, mientras que los depósitos a plazo registraron un incremento de 11.7 %.
Tarjetas de crédito también crecen
El uso de tarjetas de crédito también mantuvo una tendencia positiva durante el primer semestre. El saldo de crédito otorgado mediante tarjetas alcanzó $1,374 millones, un aumento de 10.8 % respecto al año anterior.
El número de clientes únicos de tarjetas de crédito superó los 1.04 millones, con un crecimiento interanual de 13.7 %.
El comportamiento de este segmento se suma al aumento de las transferencias electrónicas y refuerza la tendencia hacia una mayor utilización de productos financieros digitales en el país.
Banca mantiene niveles de solvencia
El crecimiento de los activos, préstamos y operaciones financieras se registró en un sistema que conserva indicadores de solidez por encima de los mínimos regulatorios.
A junio de 2026, el indicador de solvencia de los bancos miembros de Abansa se ubicó en 14.55 %, frente al mínimo legal de 12 %. La mora fue de 1.50 %, mientras que la cobertura de reservas alcanzó 146.07 %.
Los resultados muestran un sistema bancario que combina expansión de sus operaciones con niveles de solvencia y cobertura superiores a los requerimientos mínimos.
El incremento de las transferencias interbancarias, junto con el crecimiento del crédito empresarial y los depósitos, confirma el mayor peso de los servicios financieros digitales en la economía salvadoreña. En este escenario, plataformas como Transfer365 se consolidan como una pieza relevante para agilizar los pagos y facilitar la circulación de recursos entre consumidores, empresas e instituciones financieras.



