El cierre de 2025 dejó un impulso significativo para la economía vinculada al turismo en El Salvador, luego de que los espacios turísticos públicos registraran una afluencia muy superior a la esperada durante diciembre. El comportamiento de la demanda interna y regional reforzó el consumo en servicios, transporte y comercio local, de acuerdo con datos oficiales.
El Instituto Salvadoreño de Turismo reportó que alrededor de 5.9 millones de personas visitaron playas, parques nacionales y villas navideñas públicas durante el último mes del año. La cifra superó con holgura las proyecciones gubernamentales para la temporada, que anticipaban 3.6 millones de visitantes en todo diciembre.
La presidenta del Istu, Eny Aguiñada, explicó en una entrevista radial que el flujo registrado corresponde únicamente a sitios turísticos de administración pública, lo que refleja una alta concentración de visitantes en destinos de acceso abierto durante la temporada festiva.

El dinamismo de diciembre se sumó a un desempeño sostenido a lo largo del año. Entre enero y noviembre de 2025, más de 9.1 millones de personas ingresaron a estos espacios, de los cuales cerca de cuatro millones visitaron parques administrados directamente por el Istu, fortaleciendo la cadena de valor turística en distintas zonas del país.
En su balance de fin de año, el Ministerio de Turismo presentó un ajuste en el período de medición y señaló que entre el 20 de diciembre y el 4 de enero se contabilizaron 6.1 millones de visitantes nacionales e internacionales en sitios públicos. De ese total, 4.5 millones se concentraron en la villa navideña del Centro Histórico de San Salvador, mientras que 1.6 millones se distribuyeron en otros destinos turísticos públicos.
Entre los puntos con mayor crecimiento en afluencia destacó la playa Metalío, en Acajutla, Sonsonate Oeste. Las autoridades atribuyen este resultado a mejoras en la infraestructura turística, así como a la conectividad vial y a la cercanía con mercados regionales, en especial Guatemala, que durante 2025 se consolidó como el principal país emisor de turistas internacionales hacia El Salvador.
El movimiento turístico también se vio reforzado por la llegada de cruceros a las costas salvadoreñas. Durante 2025 se registraron siete embarcaciones, algunas con estadías nocturnas y otras con paradas de varias horas. Este tiempo fue aprovechado por los visitantes para realizar recorridos organizados hacia destinos naturales y arqueológicos, incluyendo el parque natural Cerro Verde, en Santa Ana.
Las autoridades consideran que el desempeño del turismo público durante la temporada alta no solo fortaleció la imagen del país como destino regional, sino que también generó un efecto multiplicador en la economía local, especialmente en comunidades costeras y zonas con alta vocación turística.


