El turismo volvió a consolidarse como uno de los motores clave de la economía salvadoreña en 2025. A pocos días de cerrar el año, El Salvador alcanzó la meta de cuatro millones de visitantes internacionales, un hito que refleja no solo el atractivo del país como destino, sino también su impacto directo en la generación de ingresos, empleo y actividad económica en múltiples sectores.
Entre el 1 de enero y el 21 de diciembre, el país recibió cuatro millones de visitantes internacionales, lo que representa un crecimiento del 7 % en comparación con 2024, cuando se registraron 3.8 millones. El logro adquiere mayor relevancia al concretarse diez días antes de finalizar el año, marcando un récord histórico para el sector turístico nacional.
De ese total, 3.3 millones corresponden a turistas que pernoctaron al menos una noche en el país, mientras que 700,000 fueron excursionistas. La ministra de Turismo, Morena Valdez, destacó que este desempeño posiciona a El Salvador como líder regional en crecimiento turístico, impulsando una cadena de valor que beneficia a hoteles, restaurantes, transporte, comercio y servicios.
En cuanto a los mercados emisores, Guatemala se mantiene como el principal país de origen, con 1.4 millones de visitantes, lo que supone un aumento del 12 % respecto a 2024 y un 30 % frente a 2019. Estados Unidos ocupa el segundo lugar, con 1.2 millones de visitantes, cifra que representa un incremento del 112 % en relación con el período previo a la pandemia.

Honduras aportó 764,000 visitantes, con un crecimiento del 6 % interanual y del 30 % comparado con 2019. Nicaragua sumó 133,000 visitantes, reflejando un aumento del 3 % frente a 2024 y un notable crecimiento del 217 % respecto al mismo período de 2019. A estos mercados se suman Canadá, México, Costa Rica, Panamá y Colombia, todos con incrementos sostenidos que confirman la diversificación de la demanda turística.
Desde Europa, España y Alemania lideran la llegada de visitantes, con crecimientos del 4 % y 37 %, respectivamente, mientras que Australia registró un alza del 14 % en comparación con el año anterior. Según Valdez, estos flujos internacionales no tienen precedentes en el país y evidencian un cambio estructural en la industria turística.
La funcionaria atribuyó estos resultados a las políticas gubernamentales orientadas a mejorar la seguridad, la promoción internacional y la organización de eventos de alto impacto, así como al rol estratégico del sector privado en la oferta de servicios competitivos y experiencias de calidad para los visitantes.
El desempeño de 2025 también obliga a replantear las proyecciones para 2026. El Ministerio de Turismo anticipa un primer trimestre con alta afluencia, impulsado por conciertos internacionales, eventos deportivos como el Ironman 70.3, torneos de golf y la temporada de surf, factores que seguirán fortaleciendo el ingreso de divisas.
En el ámbito interno, destinos como la Villa Navideña del Centro Histórico se consolidaron como polos de atracción masiva, al registrar 2.8 millones de visitantes, superando las estimaciones iniciales. A ello se suman espacios como la Biblioteca Nacional, el Puerto de La Libertad, el Parque Natural Balboa y Sunset Park, además de playas, sitios culturales y turísticos públicos que continúan dinamizando la economía local.
El avance del turismo no solo marca cifras récord, sino que refuerza su papel como eje estratégico para el crecimiento económico del país, con perspectivas positivas que proyectan a El Salvador como un destino cada vez más competitivo en el mercado internacional.


