El sistema financiero salvadoreño mantiene una dinámica de expansión crediticia marcada por el consumo y la actividad comercial. Al cierre de marzo de 2026, la cartera de préstamos activos de bancos, bancos cooperativos y sociedades de ahorro y crédito alcanzó los $21,316.3 millones, de acuerdo con estadísticas de la Central de Riesgos de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
Los datos reflejan que la banca tradicional continúa concentrando la mayor parte del financiamiento en el país. Las 13 instituciones bancarias registraron una cartera conjunta de $19,479.1 millones, equivalente al 91.4% del total del sistema financiero. Por su parte, los bancos cooperativos acumularon $1,447.9 millones, mientras que las sociedades de ahorro y crédito sumaron $389.3 millones.
Entre las instituciones con mayor volumen de préstamos destaca Banco Agrícola, que lideró el mercado con $4,845.5 millones en cartera activa. Le siguieron Banco Cuscatlán con $3,407.3 millones y BAC El Salvador con $2,971.6 millones. También sobresalen Davivienda El Salvador con $2,768.7 millones y Banco Hipotecario con $1,115.1 millones.
Solo durante marzo, el sistema financiero colocó $1,191 millones en nuevos créditos. De ese total, la banca comercial desembolsó $1,121.3 millones, mientras que los bancos cooperativos aportaron $46.9 millones y las sociedades de ahorro y crédito canalizaron $22.8 millones adicionales.

Consumo mantiene liderazgo en el destino del financiamiento
El crédito de consumo continúa siendo el principal motor de la cartera financiera salvadoreña. Este segmento acumuló $6,957 millones en saldos consolidados, impulsado principalmente por la banca comercial, que concentró $6,083.3 millones.
El comercio también se consolidó como uno de los sectores con mayor acceso al financiamiento, con una cartera total de $3,314.6 millones. De ese monto, $3,174.9 millones corresponden exclusivamente a la banca. El sector servicios, en tanto, registró $2,019.9 millones en préstamos activos.
La adquisición de vivienda alcanzó $3,238.6 millones dentro del sistema financiero, reflejando una demanda sostenida por financiamiento hipotecario. Asimismo, la industria manufacturera acumuló $1,840.2 millones y la construcción registró $1,550.1 millones en créditos activos.
En el caso del sector agropecuario, la cartera sumó $400.8 millones, con un papel predominante del Banco de Fomento Agropecuario (BFA), que continúa siendo uno de los principales actores en el financiamiento rural y agrícola.
Los desembolsos realizados durante marzo también muestran la prioridad del sistema financiero hacia actividades de alto dinamismo económico. El consumo lideró con $326.4 millones colocados, seguido del comercio con $305.1 millones y la industria con $185.9 millones.
San Salvador concentra más del 70% del crédito nacional
La distribución territorial del financiamiento evidencia una fuerte concentración en el Área Metropolitana de San Salvador. El departamento de San Salvador acumuló $15,084.6 millones en préstamos, equivalentes al 70.8% de toda la cartera del sistema financiero.
La Libertad se posicionó como el segundo departamento con mayor colocación crediticia, al registrar $2,406.7 millones, equivalente al 11.3% del total nacional. Más atrás aparecen San Miguel con $759.1 millones, Santa Ana con $666.2 millones y Sonsonate con $525.4 millones.
En contraste, departamentos como Morazán, Cabañas y Chalatenango continúan registrando los niveles más bajos de financiamiento bancario.
Las cifras de la SSF muestran que el sistema financiero salvadoreño mantiene una actividad sólida y una expansión sostenida del crédito. Sin embargo, también evidencian desafíos estructurales vinculados a la concentración geográfica y a la limitada penetración del financiamiento productivo en sectores rurales, donde las cooperativas y entidades especializadas siguen desempeñando un rol determinante.


