La industria farmacéutica de El Salvador mantiene su posición como uno de los sectores manufactureros con mayor capacidad exportadora del país, consolidando su liderazgo en Centroamérica mientras busca abrir nuevas oportunidades comerciales en el mercado estadounidense.
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) reflejan que los laboratorios farmacéuticos salvadoreños exportaron productos por un valor de $172.9 millones durante 2025. Aunque la cifra representó una disminución de 1.49 % respecto a los $175.52 millones registrados en 2024, el sector conservó una amplia presencia internacional al colocar sus productos en más de 40 destinos alrededor del mundo.
Los medicamentos, vacunas, productos inmunológicos y otros insumos para uso humano y veterinario continúan encontrando en Centroamérica su principal mercado. La región absorbió más de $138.27 millones de las exportaciones totales, equivalente a ocho de cada diez dólares comercializados por la industria farmacéutica nacional.

Entre los principales compradores destacó Guatemala, que concentró adquisiciones por $45.59 millones. Le siguieron Honduras con $33.35 millones y Nicaragua con $33.02 millones, consolidando a estos tres países como los socios comerciales más importantes para los fabricantes salvadoreños.
Panamá también mantuvo una participación relevante con compras superiores a los $16.32 millones, mientras que Costa Rica importó productos farmacéuticos por cerca de $9.97 millones.
Sin embargo, uno de los resultados más destacados del año provino de Estados Unidos. Las exportaciones hacia ese mercado alcanzaron los $17.81 millones, lo que representó un crecimiento interanual de 18.82 %, equivalente a $2.82 millones adicionales frente a 2024.
Este avance confirma el creciente interés de los laboratorios salvadoreños por diversificar mercados y reducir la dependencia de la región centroamericana, aprovechando la demanda de medicamentos y productos especializados en economías de mayor escala.
Retos regulatorios y nuevas oportunidades comerciales
La expansión hacia Estados Unidos fue uno de los temas centrales abordados durante un foro organizado por HUGE Business & Investment Council (ThinkHUGE), donde empresarios y representantes del sector analizaron las oportunidades de crecimiento para la industria.
Durante el encuentro, se destacó que uno de los principales desafíos continúa siendo el cumplimiento de los exigentes estándares regulatorios y de calidad requeridos para ingresar y ampliar operaciones en el mercado estadounidense.
La ministra de Economía, María Luisa Hayem, señaló que El Salvador podría beneficiarse de manera significativa del Acuerdo de Comercio Recíproco suscrito con la administración del presidente Donald Trump, particularmente por la eliminación del arancel del 10 % para una parte importante de los productos exportados desde el país.
Según explicó la funcionaria, un estudio desarrollado junto al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey identificó a la industria farmacéutica como uno de los sectores con mejores condiciones para integrarse a las cadenas de suministro de Estados Unidos, en un contexto donde numerosas empresas buscan proveedores más cercanos y confiables en medio de la reconfiguración del comercio global.
El análisis concluyó que factores como la estabilidad operativa, la resiliencia logística y la capacidad de adaptación se han convertido en elementos determinantes para atraer negocios internacionales y nuevas inversiones.
Actualmente, la industria farmacéutica salvadoreña está conformada por alrededor de 50 laboratorios que generan aproximadamente 6,500 empleos directos. Además, durante 2025 el sector captó más de $154 millones en inversión extranjera, una señal de confianza que refuerza sus perspectivas de crecimiento y su potencial para convertirse en un actor estratégico dentro de las cadenas regionales y norteamericanas de suministro farmacéutico.


