El fabricante alemán BMW anunció un llamado a revisión de aproximadamente 180,000 vehículos en China tras detectarse una falla técnica que, en situaciones extremas, podría generar riesgo de incendio, según informó el regulador del mercado del país asiático, en un hecho que se suma a los desafíos que enfrenta la marca en su principal mercado global.
De acuerdo con la Administración Estatal para la Regulación del Mercado, la medida aplica a 133,849 unidades del Serie 5 fabricadas en China entre diciembre de 2023 y abril de 2025, así como a 45,678 vehículos importados de distintos modelos producidos entre 2022 y 2025.
Entre los modelos importados incluidos en la revisión se encuentran 8,978 unidades del Serie 5, 36,527 del Serie 7 y 173 del modelo M5, todos distribuidos en el mercado chino, el cual se ha convertido en el escenario más competitivo para los fabricantes tradicionales debido al crecimiento acelerado de las marcas locales.
Falla técnica y riesgo potencial
El informe oficial detalla que el problema está relacionado con un posicionamiento incorrecto del arnés eléctrico del sistema de climatización en el compartimiento delantero. Durante el reemplazo del filtro de aire, este defecto podría provocar desgaste del cableado y, en condiciones extremas, generar un cortocircuito con riesgo de incendio.
BMW informó que sus filiales en China realizarán inspecciones gratuitas y reposicionarán el arnés eléctrico en los vehículos afectados, además de sustituir las piezas dañadas cuando sea necesario, como parte del proceso de corrección preventiva.
Impacto en el negocio en China
El llamado a revisión ocurre en un momento complejo para el fabricante alemán, que registró una caída del 12.5 % en sus ventas en China durante el último año, en medio del avance de los fabricantes locales, cuya oferta de vehículos eléctricos y tecnológicos ha ganado terreno frente a las marcas europeas.
Analistas del sector consideran que este tipo de revisiones, aunque comunes en la industria automotriz, pueden afectar la percepción de calidad en un mercado donde los consumidores están mostrando mayor preferencia por vehículos producidos localmente, lo que incrementa la presión competitiva para los fabricantes tradicionales.

