El Salvador dará un salto estructural en su conectividad internacional y en su competitividad económica con la implementación de su primer cable submarino de internet, un proyecto que transformará al país de un territorio sin salida directa al tráfico global de datos a un nodo relevante de la digitalización regional. La iniciativa, liderada por Liberty Networks y avalada por la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget), busca sentar las bases para el desarrollo de la economía digital y la atracción de inversión tecnológica.
Carmine Sorrentino, chief commercial officer de Liberty Networks, explicó que actualmente El Salvador depende de enlaces terrestres hacia Guatemala y Honduras para conectarse al tráfico internacional de internet, a pesar de que cerca del 98 % de los datos a nivel mundial se transportan a través de cables submarinos. Con este nuevo sistema, el país contará con una conexión directa y autónoma de clase mundial.
El proyecto contempla un cable submarino de aproximadamente 1,800 kilómetros que enlazará a El Salvador con Panamá, con una capacidad de transmisión de hasta 80 terabytes por segundo. Esta infraestructura permitirá manejar volúmenes masivos de información, equivalentes a la transferencia simultánea de miles de películas en alta definición cada segundo, fortaleciendo la capacidad tecnológica nacional.

De acuerdo con Sorrentino, la conectividad es un pilar indispensable para el desarrollo de sectores como centros de datos, inteligencia artificial, servicios en la nube y plataformas digitales impulsadas por el Gobierno. Está previsto que el cable entre en operación en 2028, momento en el cual estos sectores contarán con un soporte técnico competitivo a escala internacional.
La obra forma parte del proyecto “Operación de Fortalecimiento de la Soberanía de Conectividad de El Salvador: Cable Submarino” y cuenta con un financiamiento de $145 millones otorgado por CAF –Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe–, aprobado por la Asamblea Legislativa en 2024. Según la multilateral, la iniciativa apunta a modernizar la infraestructura digital, ampliar la capacidad de ancho de banda y reducir los costos del tránsito internacional de datos.
CAF también señaló que la disminución de los costos de conectividad podría traducirse en servicios de internet más accesibles para hogares y empresas, incentivando la demanda interna y dinamizando la actividad económica. Además, se prevé un impacto positivo en el crecimiento del sector de tecnologías de la información y comunicación (TIC), al mejorar la calidad del servicio y facilitar la llegada de empresas tecnológicas y proveedores de contenido que requieren altas capacidades de transmisión.
El cable submarino fortalecerá, además, la seguridad y resiliencia de la conectividad internacional del país, al contar con un enlace independiente de las interconexiones terrestres regionales, reduciendo riesgos de interrupciones y mejorando la confiabilidad del servicio.
Ray Collins, vicepresidente sénior de Infraestructura y Estrategia Corporativa de Liberty Latin America, destacó que este proyecto representa una inversión estratégica que va más allá de la obra física, al convertirse en un motor para el crecimiento económico, la innovación y la generación de nuevas oportunidades productivas. Subrayó que la experiencia de Liberty Networks en la gestión de sistemas submarinos garantizará un despliegue eficiente y una operación sostenible a largo plazo.
Con esta infraestructura, El Salvador no solo busca cerrar una brecha histórica en conectividad, sino posicionarse como un destino atractivo para la economía digital en América Latina, con impactos directos en competitividad, productividad y desarrollo económico.


