Los principales índices de Wall Street terminaron la jornada del viernes con avances, impulsados por las expectativas de los inversionistas de que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas de interés en su próxima reunión.
Los mercados bursátiles de Estados Unidos cerraron la semana con resultados positivos, luego de que un reporte laboral más débil de lo previsto reforzara las apuestas de los inversionistas sobre una posible pausa de la Reserva Federal en su política de tasas.
El Nasdaq lideró las ganancias durante la jornada y también fue el índice con mejor desempeño semanal. Al cierre, el tecnológico avanzó 1.3%, hasta los 29,722 puntos, acumulando una subida de 5.2% en la semana.
El S&P 500 ganó 0.62%, hasta las 7,757 unidades, mientras que el Dow Jones avanzó 0.28%, para situarse en 54,036 puntos.
En el balance semanal, el Dow Jones acumuló un crecimiento de 3% y el S&P 500 avanzó 3.6%, en una semana marcada por las señales procedentes del mercado laboral estadounidense.
Mercado laboral cambia las expectativas
El desempleo en Estados Unidos descendió una décima en julio y se ubicó en 4.1%. Sin embargo, el dato que concentró la atención de los mercados fue la reducción de 23,000 empleos, frente a las aproximadamente 80,000 nuevas plazas que esperaban los analistas.
La moderación en la creación de empleo puede tener implicaciones para las decisiones de política monetaria, debido a que la Reserva Federal evalúa las condiciones del mercado laboral junto con la evolución de los precios antes de modificar las tasas.
Actualmente, los tipos de interés se mantienen entre 3.5% y 3.75%. Aunque la inflación continúa siendo un factor de preocupación, las expectativas del mercado apuntan a que la Fed podría evitar un nuevo incremento en su reunión de septiembre.
Las apuestas de los operadores, reflejadas en la herramienta FedWatch, muestran una menor probabilidad de un aumento inmediato de las tasas.
Petróleo registra fuerte caída semanal
En el mercado energético, el petróleo de Texas también tuvo una semana de pérdidas. El WTI cayó cerca de 10% y terminó en $78.18 por barril.
El descenso estuvo relacionado con las expectativas sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de una reapertura del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo.
Aunque el tránsito por esta vía continúa restringido, cualquier señal de avance diplomático puede reducir las preocupaciones sobre el suministro energético y ejercer presión sobre los precios internacionales.
Para los mercados financieros, la combinación de menores presiones laborales, expectativas sobre las tasas y la evolución del petróleo seguirá siendo determinante para el comportamiento de Wall Street durante las próximas semanas.


