El Black Friday 2025 en Latinoamérica se consolidó como un periodo en el que la prudencia y la vigilancia digital de los consumidores marcaron la pauta, según revela el más reciente estudio de SHIFT Latam Porter Novelli. Lejos de ser solo un mes de ofertas agresivas, la temporada se caracterizó por un consumo más informado, acompañado de un interés creciente por la seguridad en las transacciones y la transparencia de las promociones.
El análisis se realizó entre el 1 y el 24 de noviembre en ocho países de la región: Colombia, Panamá, Ecuador, Guatemala, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Para ello, se evaluaron 1.170 publicaciones provenientes de medios de comunicación, contenido online y redes sociales, con el objetivo de identificar patrones de comportamiento y diferencias significativas entre mercados.
Según el estudio, la conversación sobre el Black Friday se estructuró en tres ejes principales: ofertas y descuentos, guías de compra y recomendaciones, y alertas sobre fraudes y estafas digitales. Aunque las promociones siguen siendo el motor del interés, los consumidores muestran una preocupación creciente por posibles engaños y precios inflados, lo que ha convertido a la confianza en un factor determinante para la decisión de compra.

En este contexto, los compradores recurren cada vez más a guías de compra y recomendaciones de expertos para minimizar riesgos económicos. Prácticas como comparar precios, revisar términos y condiciones y seguir recomendaciones oficiales se han vuelto esenciales para una experiencia de consumo segura, señala el informe.
El estudio también resalta diferencias importantes entre los distintos mercados. Colombia destaca por un alto volumen de conversación y un fuerte enfoque en comparativas de precios, mientras que Ecuador impulsa tanto las ventas físicas como digitales gracias al décimo tercer sueldo. Costa Rica se muestra como uno de los mercados más vigilantes, priorizando la seguridad digital, y en El Salvador el interés por la tecnología convive con advertencias oficiales sobre fraudes. Otros países, como Panamá, Guatemala, Honduras y Nicaragua, presentan matices que van desde la exigencia en la vigilancia de precios hasta la preferencia por el consumo presencial.
“Black Friday 2025 ya no se trata solo de descuentos; es una prueba de confianza. Las marcas que triunfan son aquellas capaces de ofrecer claridad, seguridad y experiencias sin fricciones”, comenta Rodrigo Castro, CEO de Shift Latam Porter Novelli, subrayando cómo la conversación sobre la temporada ha evolucionado y cómo esto redefine las estrategias de comunicación y reputación empresarial.
Con esta transformación, el Black Friday en Latinoamérica se perfila como un reflejo de la madurez del consumidor, donde la información y la confianza pesan tanto como los descuentos.


