El Black Friday se ha consolidado como uno de los días de mayor actividad comercial del año, y para las marcas emergentes representa una oportunidad única para ganar visibilidad y atraer nuevos clientes. Durante esta fecha, los consumidores buscan ofertas atractivas y están más abiertos a descubrir productos y servicios que no conocían.
Para aprovechar al máximo esta temporada, las nuevas marcas pueden implementar estrategias como:
- Promociones exclusivas por tiempo limitado, generando un sentido de urgencia que impulse la compra.
- Campañas digitales segmentadas, enfocadas en redes sociales y plataformas de comercio electrónico para llegar a públicos interesados en productos similares.
- Colaboraciones con influencers o creadores de contenido, que amplifiquen el alcance de la marca.
- Contenidos interactivos y creativos, como concursos, demostraciones de productos o experiencias en vivo, que permitan que los consumidores conozcan la propuesta de manera directa.
Más allá de las ventas inmediatas, el Black Friday puede convertirse en una estrategia clave de posicionamiento, ayudando a que una nueva marca se consolide en la mente del consumidor y genere una base de clientes leales. Quienes logran destacar durante este periodo no solo incrementan su visibilidad, sino que también fortalecen su presencia en un mercado altamente competitivo.


