El Gobierno salvadoreño intensificará las inspecciones en bodegas de almacenamiento de maíz en todo el país, como parte de una estrategia para evitar distorsiones en el mercado del principal grano básico.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería, en coordinación con la Defensoría del Consumidor, informó que desplegará equipos de verificación permanentes para supervisar inventarios, revisar documentación comercial y detectar posibles prácticas de acaparamiento o especulación.
Las autoridades explicaron que las inspecciones no se limitarán a instalaciones registradas formalmente, sino que también se investigarán bodegas que operan bajo otras denominaciones o estructuras comerciales utilizadas para ocultar inventarios.
El viceministro de Agricultura señaló que la medida busca asegurar que el maíz se mantenga disponible para la población a precios razonables y evitar aumentos injustificados provocados por manipulación de la oferta.
En ese marco, cualquier intento de ocultar producto o alterar el flujo normal de comercialización será investigado y sancionado de acuerdo con la normativa vigente.



Además del control en bodegas, el Gobierno anunció la apertura de cuatro puntos de venta directa de maíz blanco a nivel nacional, donde el quintal se comercializa a $22.
La medida busca reducir la intermediación en la cadena de comercialización y facilitar el acceso del consumidor al grano básico.
Los puntos de venta se encuentran en San Salvador (calle Gerardo Barrios y calle 29 de Agosto), Sonsonate (Megaplaza) y San Miguel (mercado de granos básicos). También se ofrece el producto por libra para quienes compran en cantidades menores.
Las autoridades aseguraron que el país cuenta con suficiente inventario de maíz para los próximos meses y que el monitoreo continuará para preservar la estabilidad del mercado.


