El café salvadoreño continúa consolidándose como uno de los principales motores del sector agroexportador del país. Entre enero y marzo de 2026, las exportaciones generaron $79.5 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 61.1 %, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Este desempeño confirma una mayor demanda internacional del grano nacional, reconocido por sus perfiles de sabor diferenciados y su producción en zonas de altura.
Durante el primer trimestre del año, El Salvador exportó 247,511 quintales de café, con un precio promedio de $321.2 por quintal. En comparación con el mismo período de 2025, las ventas aumentaron en $30.1 millones, cuando se registraron $49.4 millones. El comportamiento refleja un mejor posicionamiento del café salvadoreño en mercados internacionales y una mayor valorización del producto.
Estados Unidos se mantiene como el principal destino del café salvadoreño, al concentrar compras por $55.1 millones, equivalente al 69.3 % del total exportado. En segundo lugar se ubica Bélgica con $6.3 millones. También destacan Italia, Alemania, Canadá, Reino Unido, Arabia Saudita, Finlandia, Japón y Australia, lo que evidencia una mayor diversificación de mercados y una presencia más sólida en destinos de café de especialidad.

De acuerdo con el Banco Central de Reserva, entre enero y febrero de 2026 el café representó el 4.8 % de las exportaciones totales del país. Esta participación reafirma su papel como uno de los productos estratégicos dentro de la estructura del comercio exterior salvadoreño y como generador importante de divisas.
El Censo Agropecuario y de Pesca detalla que El Salvador cuenta con más de 105,000 manzanas de café distribuidas en seis regiones productivas. Santa Ana lidera la concentración con el 29.2 %, seguida por La Libertad con 15.9 %, Ahuachapán con 15.7 % y Sonsonate con 13.2 %. Esta distribución confirma el peso histórico del occidente del país en la actividad cafetalera.
El informe también destaca la relevancia de la altitud en la producción. El 41.3 % del área cafetalera se ubica en zonas de estricta altura, el 49.5 % en media altura y el 9.2 % en bajío. Estas condiciones geográficas inciden directamente en la calidad del grano y en el posicionamiento del café salvadoreño en mercados especializados.
En cuanto a las variedades, el café cuscatleco lidera la producción nacional con el 32.9 %, seguido por bourbon con 21.2 % y pacas con 13.3 %. Esta composición refleja una base productiva orientada a la calidad y a la diferenciación en el mercado internacional.
El Banco Central de Reserva subraya que la caficultura continúa siendo un pilar para miles de pequeños productores en el país. Además de su aporte a las exportaciones, el sector impacta en la generación de ingresos rurales, la estabilidad económica de los hogares y la seguridad alimentaria en distintas regiones.


