La panificadora más grande del mundo celebra ocho décadas con un modelo de negocio que prioriza eficiencia operativa, transformación del portafolio y liderazgo ambiental, con Latin Centro como uno de sus principales motores de innovación.
A 80 años de su fundación, Grupo Bimbo consolida una trayectoria que lo ha llevado de una operación local a convertirse en un actor clave de la industria alimentaria global. Con presencia directa en 39 países y alcance a más de 50 mercados adicionales mediante alianzas, la compañía ha construido una plataforma de crecimiento sostenido basada en productividad, adaptación al consumidor y compromisos verificables en nutrición y sostenibilidad.
En este proceso, la región Latin Centro —que integra mercados como Colombia, Ecuador, Centroamérica y el Caribe— ha adquirido un peso estratégico. Más que un bloque comercial, se ha posicionado como un espacio de prueba para soluciones logísticas, energéticas y sociales que luego se replican en otras geografías. La operación regional destaca por una red de distribución con vehículos eléctricos y de bajas emisiones, el uso mayoritario de energía renovable y una estructura productiva diseñada para responder a realidades regulatorias y sociales diversas.
Desde la perspectiva de negocios, uno de los ejes centrales ha sido la transformación del portafolio. Ante consumidores más informados y regulaciones más exigentes, Bimbo aceleró la reformulación de productos para mejorar su perfil nutricional. Actualmente, la gran mayoría de sus productos de consumo diario cumple con estándares internacionales de “nutrición positiva”, mientras avanza hacia la eliminación total de aditivos artificiales. Esta estrategia no solo responde a una tendencia de mercado, sino que fortalece la competitividad de la marca y su posicionamiento ante inversionistas y organismos internacionales.

La sostenibilidad también se ha convertido en un factor clave de ventaja competitiva. La empresa opera mayoritariamente con energía eléctrica renovable, impulsa una de las flotas eléctricas de última milla más grandes de América Latina y avanza hacia metas de cero emisiones netas a 2050. A ello se suma su apuesta por la economía circular, con empaques mayoritariamente reciclables y programas de agricultura regenerativa que buscan asegurar cadenas de suministro más resilientes y eficientes a largo plazo.
En el plano social, el modelo de negocio integra iniciativas que combinan impacto comunitario con eficiencia económica. Programas orientados a la reducción del desperdicio de alimentos, la generación de ingresos para poblaciones vulnerables y la promoción de la nutrición y la equidad de género refuerzan la licencia social para operar en los mercados donde la compañía tiene presencia.
De acuerdo con la dirección regional, la experiencia de estas ocho décadas ha dejado una lección clara: la innovación no es opcional en un sector altamente competitivo. La visión corporativa apunta a equilibrar rentabilidad, responsabilidad ambiental y bienestar social como parte de una misma estrategia de largo plazo.
Con más de 150 mil colaboradores, cientos de plantas productivas y un portafolio de marcas que llega diariamente a millones de hogares, Grupo Bimbo entra a su novena década con una ambición renovada. En un entorno de mayor regulación y competencia, la empresa apuesta por profundizar un modelo que vincula crecimiento económico con propósito, y que encuentra en Latin Centro un referente de cómo escalar productividad sin perder cercanía con las comunidades y los consumidores.


