Todo está listo para la realización de El Salvador IRONMAN 70.3 San Salvador, una de las competencias de triatlón más prestigiosas del circuito internacional, que proyecta al país como un destino estratégico para el turismo deportivo y la atracción de visitantes de alto gasto.
El evento contempla tres disciplinas: natación, ciclismo y carrera. En la etapa de ciclismo, los atletas recorrerán 90 kilómetros sobre la carretera Panamericana, una vitrina logística y de infraestructura que pone a prueba la capacidad organizativa nacional y la coordinación público-privada.
Desde la perspectiva económica, la competencia representa un importante ingreso de divisas derivado de la llegada anticipada de delegaciones, equipos técnicos, entrenadores y familiares. La mayoría de los participantes internacionales ya se encuentran en el país, realizando entrenamientos en el lago de Ilopango y en el nuevo Parque Recreativo Apulo, lo que ha generado una ocupación significativa en hoteles, consumo en restaurantes y demanda de servicios de transporte y comercio local.
De acuerdo con estimaciones del sector turístico, los eventos deportivos de talla mundial elevan el gasto promedio por visitante, fortalecen la marca país y promueven nuevas inversiones vinculadas a infraestructura, recreación y servicios especializados. En este contexto, El Salvador consolida su estrategia de posicionamiento como hub regional de turismo deportivo.
Además del impacto financiero directo, el IRONMAN 70.3 fortalece el ecosistema deportivo nacional, impulsa la profesionalización de atletas locales y fomenta una cultura de alto rendimiento. El crecimiento del orgullo salvadoreño también se convierte en un activo intangible clave, al proyectar una imagen de estabilidad, organización y capacidad competitiva ante la comunidad internacional.
Con esta edición, El Salvador no solo alberga una competencia de resistencia física, sino que avanza en la construcción de una industria deportiva sostenible que combina deporte, inversión y desarrollo económico.


