El aumento del consumo durante el Día de la Madre vuelve a posicionarse como una oportunidad estratégica para las marcas del sector alimentos. En este contexto, Pollo Campestre lanzó su campaña “Mamá tiene un Preferido”, una iniciativa que combina promociones, premios y experiencias familiares para fortalecer su posicionamiento en el mercado local.
La mecánica es sencilla: por compras desde $15, los consumidores acceden a cupones para participar en un sorteo que se realizará el 20 de mayo. Esta estrategia no solo incentiva el consumo inmediato, sino que también promueve la visita recurrente a los establecimientos, impactando directamente en el flujo de clientes.

Los incentivos incluyen tarjetas de regalo de Súper Selectos y estadías en el Hotel Mar & Sol, dos categorías de alto valor percibido que conectan con necesidades clave del consumidor: abastecimiento del hogar y descanso familiar. Este enfoque refuerza la tendencia de las marcas a ofrecer beneficios tangibles en fechas de alto gasto.
De acuerdo con la empresa, la promoción busca integrarse a las dinámicas familiares que caracterizan esta celebración. “Queremos ser parte de esos momentos donde las familias se reúnen para celebrar”, explicó Conty Aguirre, destacando el rol de la marca en experiencias cotidianas de los salvadoreños.




Más allá del componente emocional, la campaña responde a una lógica de negocio clara: elevar el ticket promedio, incrementar la frecuencia de compra y fortalecer la fidelización en un mercado altamente competitivo. Este tipo de acciones se ha convertido en una práctica recurrente dentro del sector gastronómico, especialmente en temporadas clave del calendario comercial.
Con casi 40 años de trayectoria, Pollo Campestre mantiene una estrategia de crecimiento sostenido basada en cercanía con el cliente, consistencia en la calidad y adaptación a las tendencias de consumo, consolidando su presencia como uno de los referentes del rubro en El Salvador.

