El sistema financiero de El Salvador consolidó en 2025 un total de $20,920.8 millones en créditos otorgados, según el último reporte de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF). Este volumen refleja la importancia del financiamiento como motor de la economía nacional, con los bancos tradicionales como protagonistas principales.
Los 13 bancos del país concentraron $19,049.1 millones, es decir, más del 90 % del crédito total, mientras que los siete bancos cooperativos otorgaron $1,464.6 millones y las cuatro sociedades de ahorro y crédito (SAC) aportaron $407.1 millones. Solo en diciembre, los bancos desembolsaron $1,328.7 millones, los cooperativos $12.3 millones y las SAC $20.9 millones, mostrando un cierre de año activo en el sector financiero.
En detalle, los créditos bancarios estuvieron liderados por consumo ($6,037.4 millones), comercio ($3,060 millones) y vivienda ($2,979.7 millones). Otros sectores como servicios ($1,810.2 millones), industria manufacturera ($1,754.8 millones), construcción ($1,356.7 millones) y electricidad, gas y agua ($743.4 millones) también recibieron financiamiento significativo. Sectores como agropecuario, transporte y entidades financieras tuvieron menor participación, lo que indica una concentración estratégica en segmentos clave.
Por su parte, la banca cooperativa mostró un fuerte enfoque en consumo ($680.6 millones) y servicios ($172.9 millones), mientras que la adquisición de vivienda alcanzó $176.5 millones. Las SAC priorizaron consumo ($200.4 millones), comercio ($103.5 millones) y servicios ($52.8 millones), con montos reducidos para vivienda y agropecuario.
En conjunto, la estructura de crédito evidencia que los bancos lideran la economía salvadoreña, mientras que cooperativas y SAC complementan el financiamiento en nichos específicos, consolidando un sistema financiero diversificado y orientado al consumo, comercio y vivienda.


