La cena de Nochebuena es una de las tradiciones más arraigadas en los hogares salvadoreños; sin embargo, también representa uno de los gastos más fuertes del año para las familias. En un contexto marcado por el aumento en los precios de alimentos, energía y transporte, expertos en economía doméstica recomiendan planificar con anticipación y aplicar estrategias de ahorro que permitan celebrar sin comprometer la estabilidad financiera.
De acuerdo con estimaciones de asociaciones de consumidores, una cena navideña puede representar entre un 15 % y un 30 % del ingreso mensual de una familia promedio, especialmente cuando se incluyen carnes importadas, bebidas alcohólicas y postres elaborados. No obstante, una adecuada planificación puede reducir ese gasto de forma significativa.

Planificación y presupuesto, la clave del ahorro
Especialistas señalan que el primer paso es definir un presupuesto máximo y ajustarse a él. Elaborar un menú cerrado evita compras impulsivas y permite comparar precios con anticipación. Optar por ingredientes locales y de temporada, como aves nacionales, vegetales frescos y frutas, puede reducir costos frente a productos importados que suelen encarecerse en diciembre.
Asimismo, comprar con anticipación —idealmente semanas antes de la Nochebuena— permite aprovechar promociones y evitar el alza de precios de última hora, especialmente en carnes, embutidos y bebidas.
Menú eficiente sin perder la tradición
Economistas consultados recomiendan simplificar el menú: reducir la cantidad de platillos y apostar por recetas rendidoras. Un plato principal bien porcionado, acompañado de dos guarniciones y un postre compartido, resulta más económico que una mesa con exceso de opciones que terminan desperdiciándose.
Preparar postres y bebidas en casa, en lugar de adquirirlos ya elaborados, también puede generar ahorros importantes. Por ejemplo, una bebida tradicional hecha en casa puede costar hasta un 50 % menos que una versión comercial.
Compras inteligentes y consumo responsable
Comparar precios entre mercados, supermercados y ferias locales es otra práctica clave. Además, comprar al por mayor entre familiares o vecinos permite acceder a mejores precios en productos como carnes, arroz, azúcar y harinas.
En cuanto a bebidas alcohólicas, los expertos recomiendan moderar su compra, ya que suelen representar una parte significativa del gasto total. Priorizar el consumo responsable no solo beneficia al presupuesto, sino también a la salud.
Celebrar sin endeudarse
Finalmente, economistas advierten sobre el uso excesivo de tarjetas de crédito para cubrir gastos de Nochebuena. Aunque las promociones pueden resultar atractivas, recurrir al endeudamiento para gastos de corto plazo puede afectar las finanzas familiares durante los primeros meses del año.
“La clave está en recordar que la Nochebuena es un espacio de convivencia, no de ostentación”, coinciden especialistas, quienes subrayan que celebrar con responsabilidad financiera permite iniciar el nuevo año con mayor estabilidad económica.


